
El diagnóstico del Alzheimer atraviesa un hito relevante tras el anuncio de que un análisis de sangre innovador podría identificar la enfermedad de forma más temprana que las técnicas convencionales. Esta prueba cuantifica el biomarcador pTau217, una proteína vinculada al proceso neurodegenerativo, capaz de adelantar la evolución del deterioro cognitivo incluso en individuos asintomáticos.
El descubrimiento cobra importancia porque hasta el momento los recursos más empleados para pesquisar alteraciones precoces eran el PET o la punción lumbar, métodos que resultan más onerosos e invasivos. Por el contrario, este examen en sangre facilita la detección de marcadores biológicos de la patología de manera más sencilla y al alcance de más pacientes.
Los resultados fueron avalados por investigaciones recientes divulgadas en Nature Communications por científicos del Mass General Brigham Neuroscience Institute, en colaboración con la Facultad de Medicina de Harvard.
Cómo funciona el análisis
En esa entidad se verificó que la cuantificación de pTau217 puede predecir la acumulación de amiloide y tau en el cerebro -dos indicadores distintivos del Alzheimer- con años de anticipación respecto a los métodos habituales.
Durante una investigación que monitoreó por ocho años a 317 adultos de entre 50 y 90 años sin compromiso cognitivo al inicio, los especialistas notaron que concentraciones altas de pTau217 pronosticaban el avance silencioso del trastorno aun cuando las imágenes cerebrales se mantenían dentro de parámetros normales.
El neurólogo Hyun-Sik Yang, coautor del estudio, señaló que “antes se asumía que la detección por PET constituía la primera manifestación de la progresión del Alzheimer”, pero ahora se evidenció que la proteína pTau217 es identificable “mucho tiempo antes de que surjan anormalidades visibles en los escáneres”.
Hasta ahora, una confirmación precoz requería principalmente el examen del líquido cefalorraquídeo o estudios PET, procedimientos menos accesibles y más agresivos. Además, trabajos recientes demostraron que estos biomarcadores sanguíneos alcanzan niveles de exactitud superiores al 90% y podrían disminuir hasta un 80% la cantidad de pruebas necesarias para corroborar el diagnóstico, lo que implica una transformación sustancial en la práctica médica.
Por qué puede cambiar la detección temprana del Alzheimer
La capacidad de advertir el riesgo antes de la aparición de síntomas facilita la implementación de medidas preventivas más efectivas e intervenciones precoces que podrían enlentecer el avance del deterioro cognitivo. Incluso niveles reducidos de pTau217 en sangre se vincularon con una menor probabilidad de futura acumulación de amiloide en el cerebro, lo que permite estratificar el riesgo de los individuos y optimizar el monitoreo a largo plazo.
Por otra parte, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) ya autorizó el primer examen de sangre destinado a colaborar con el diagnóstico. Si bien por el momento no se aconseja su empleo masivo en personas asintomáticas, los expertos coinciden en que los biomarcadores sanguíneos constituyen el horizonte del diagnóstico precoz de esta patología.

