
Meta ha dado de baja el sistema de encriptación de punta a punta en los chats directos de Instagram. A nivel global, las conversaciones ya no cuentan con la protección del protocolo E2EE, una medida que transforma el nivel de confidencialidad que manejaban los usuarios en la red social.
La modificación se activó el 8 de mayo y le concede a Meta la posibilidad de examinar el contenido de los diálogos. El objetivo principal es alimentar sus sistemas de inteligencia artificial y perfeccionar los mecanismos de recomendación, sobre todo aquellos enfocados en la publicidad.
Desde la firma dirigida por Mark Zuckerberg alegaron que la baja adopción de esta característica de seguridad por parte de la audiencia fue el motivo central. “Aquellos que deseen mantener sus comunicaciones bajo este esquema de encriptación pueden hacerlo sin problemas a través de WhatsApp”, señalaron en un comunicado oficial.
El fin de la encriptación en Instagram: ¿qué sucede con la privacidad?
La desactivación del cifrado de extremo a extremo en Instagram representa un giro fundamental en la política de privacidad de Meta. Desde 2019, la compañía de Zuckerberg había promovido esta tecnología como un pilar para resguardar las comunicaciones en sus servicios, incluyendo Instagram, Facebook Messenger y WhatsApp. Su implementación comenzó en Messenger en 2023 y posteriormente llegó a Instagram, aunque siempre se mantuvo como una opción no obligatoria.
Hasta el 8 de mayo, quienes elegían la opción E2EE lograban evitar que cualquier ente externo —incluyendo a la propia Meta— tuviera acceso al contenido de sus mensajes y llamadas privadas. Con la supresión de esta posibilidad, la empresa recupera la capacidad de recolectar y analizar toda la data que circula en los mensajes directos.
La encriptación estándar, a diferencia de la de punta a punta, permite a los proveedores de servicio o a las plataformas acceder a información privada bajo ciertas condiciones. Este es el método que emplean la mayoría de los servicios digitales masivos, como Gmail.
En los chats que estaban resguardados por este sistema, Instagram comenzó a exhibir avisos con indicaciones para descargar y preservar las conversaciones antes de que la funcionalidad se extinga.
La firma no detalló a fondo las razones para abandonar una política que durante años presentó como esencial para la seguridad digital. No obstante, semanas atrás, cuando los cambios empezaron a filtrarse, un portavoz de Meta le dijo a The Guardian que “una porción muy reducida de personas estaba optando por enviar mensajes cifrados de extremo a extremo”.
Ese fue el argumento público. Sin embargo, detrás de esta resolución se acumulan otras presiones que vienen gestándose desde hace años. Organismos de seguridad como la Interpol, la Agencia Nacional del Crimen del Reino Unido y el FBI han ejercido presión constante para obtener acceso a comunicaciones encriptadas.
El debate es antiguo: mientras los defensores de la privacidad ven al E2EE como una herramienta clave para resguardar datos personales, los gobiernos y agencias de seguridad argumentan que también puede facilitar delitos como el terrorismo, la explotación infantil o el extremismo violento.
En esa línea, varias entidades cuestionaron la adopción del cifrado en plataformas masivas como Instagram, sosteniendo que, sin los controles adecuados, podría obstaculizar investigaciones de actividades ilícitas. El Reino Unido, de hecho, mantiene desde hace tiempo una ofensiva regulatoria para que aplicaciones como Signal, Telegram, WhatsApp o iMessage limiten o relajen este tipo de protección. Apple ya ha tenido enfrentamientos públicos con el FBI por este asunto.
Otro punto sensible es que, sin el cifrado de punta a punta, las conversaciones quedan más vulnerables a accesos no autorizados. Especialistas en seguridad advierten que la falta de esta capa extra de protección eleva el riesgo de que terceros intercepten información sensible.
La postura de Meta
Meta defendió el cambio bajo el argumento de que “muy poca gente estaba activando la mensajería con cifrado de extremo a extremo en los mensajes directos, por lo que eliminaremos esta opción de Instagram en los próximos meses. Quien desee continuar enviando mensajes con cifrado de extremo a extremo puede hacerlo fácilmente en WhatsApp”.
A diferencia de servicios como WhatsApp, Signal o iMessage —donde el cifrado está activado por defecto—, en Instagram solo una fracción menor de sus casi 3.000 millones de usuarios empleaba esta herramienta, según detalló
La matriz de Instagram sostiene, además, que la decisión está ligada a la lucha contra contenidos ilegales, en particular material de abuso sexual infantil. Organizaciones de protección de menores apoyaron la medida, argumentando que la encriptación dificultaba la detección y persecución de delitos en línea.
El entrenamiento de la IA de Meta
El viraje es especialmente llamativo porque Meta venía construyendo desde hace años un discurso centrado en la privacidad y en la necesidad de expandir el cifrado en todas sus aplicaciones. Por eso, detrás de la decisión ya surgen hipótesis vinculadas a necesidades más pragmáticas de la compañía, sobre todo relacionadas con el desarrollo de inteligencia artificial.
Sin cifrado, las conversaciones dejan de estar ocultas para la plataforma. Y aunque Meta insiste en que no hay personas leyendo mensajes privados, el acceso a enormes volúmenes de información abre la puerta al entrenamiento de algoritmos cada vez más sofisticados, tanto para sistemas publicitarios como para herramientas de IA generativa.
La posibilidad de utilizar datos de conversaciones



