La inteligencia artificial ya no es una herramienta confinada a los laboratorios o a las grandes corporaciones; se ha instalado en la rutina diaria. Hoy es capaz de escribir, responder consultas, crear imágenes, procesar información y hasta desarrollar software. Frente a este panorama, cada vez son más las voces que alertan sobre los empleos que podrían ser los primeros en sucumbir ante la automatización.
Elon Musk ha sido uno de los más enfáticos al respecto. El magnate señaló que, en un futuro cercano, “el empleo podría volverse algo optativo” a raíz del explosivo incremento de la productividad que traen la IA y la robótica. En su análisis, los puestos más frágiles no serían justamente los fabriles, sino los que se basan en acciones digitales monótonas.
Cuáles son los empleos con mayor riesgo de extinción por la IA
Según Musk, cualquier ocupación que demande estar muchas horas delante de un monitor realizando análisis, confeccionando documentos o manejando información tiene altas probabilidades de ser reemplazada por un sistema automatizado. La razón es que la IA puede examinar enormes cantidades de datos en cuestión de segundos, operar sin interrupciones y hacerlo con un costo notablemente inferior al de una persona.
Entre los empleos que podrían extinguirse con mayor celeridad se mencionan:
- labores administrativas y de escritorio
- atención al público en canales digitales y call centers
- carga y procesamiento de datos
- programación de tipo básico y repetitivo
- evaluación de informes sencillos
- investigación jurídica y redacción de documentación legal
- producción automática de contenidos elementales
- soporte técnico de primer nivel y consultas frecuentes
En diversas situaciones, la IA ya ejecuta parcialmente estas funciones. Por ejemplo:
- chatbots que brindan atención al cliente
- asistentes virtuales que gestionan agendas
- softwares capaces de generar líneas de código de forma automática
El tecnólogo argentino Santiago Bilinkis, no obstante, sostiene que la IA no sustituye profesiones enteras, sino labores concretas dentro de cada oficio. Esto significa que no se elimina a un abogado o a un diseñador gráfico de un día para el otro, pero sí se modifican las actividades que llevan a cabo.
Bilinkis afirma que el verdadero peligro es quedar al margen de esta transformación tecnológica. “El riesgo más grande no es perder tu trabajo contra una IA, sino perderlo contra alguien que sabe utilizarla mejor”, expresó.
Oficios que difícilmente desaparezcan
Si bien el progreso tecnológico genera inquietud, también existen profesiones mucho más resistentes al cambio. Diversos especialistas señalan que los trabajos manuales y aquellos que demandan interacción cara a cara mantendrán su relevancia.
A modo de ejemplo:
- electricistas
- plomeros
- gasistas
- carpinteros
- herreros.
