La última disposición de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) se enfoca en intensificar la supervisión de las transacciones digitales, en particular las efectuadas mediante billeteras virtuales y transferencias bancarias. A partir de mayo de 2026, el ente recaudador amplió el seguimiento de estos movimientos con la finalidad de identificar ingresos no declarados y optimizar el control sobre los contribuyentes.
Esta decisión se da en un escenario donde el empleo de medios de pago electrónicos ha experimentado un incremento constante en los últimos años, lo que ha llevado a las autoridades fiscales a modernizar sus mecanismos de inspección.
Qué transacciones comienza a vigilar ARCA
El organismo ahora compara esta información con lo declarado por los contribuyentes, lo cual permite detectar discrepancias entre los ingresos verdaderos y la facturación reportada. Este mecanismo se basa en la digitalización de los pagos, que deja un rastro en cada operación.
A diferencia del dinero en efectivo, las operaciones electrónicas pueden ser monitoreadas de manera automática.
Uno de los ejes fundamentales de la medida es la fijación de límites a partir de los cuales se activan las alertas. Cuando los movimientos sobrepasan ciertos montos mensuales, especialmente si no están justificados con facturación, el sistema puede señalar irregularidades que luego son revisadas por el organismo.
Esto no conlleva una sanción inmediata de forma obligatoria, pero sí puede derivar en solicitudes de información, auditorías y ajustes en la situación tributaria. El propósito es descubrir casos de subdeclaración o actividades informales.
El alcance de esta medida es particularmente significativo para monotributistas y trabajadores por cuenta propia, que a menudo emplean billeteras virtuales para percibir sus honorarios. Con el nuevo esquema, ARCA se centra en que todos los ingresos recibidos estén debidamente registrados.
Esto implica que los cobros hechos por medios digitales deben corresponder con la facturación emitida, y cualquier diferencia notable puede originar observaciones por parte del ente fiscal.
Los contribuyentes deben cerciorarse de que sus movimientos financieros estén en línea con la categoría en la que están inscriptos. De lo contrario, pueden ser recategorizados o incluso excluidos del monotributo.
El papel de las billeteras virtuales en la fiscalización
Este crecimiento impulsó a ARCA a concretar acuerdos de intercambio de datos con estas plataformas, lo que facilita el acceso a información sobre movimientos, saldos y transacciones.
El organismo puede elaborar un perfil más detallado de cada contribuyente y detectar inconsistencias con mayor celeridad.
Motivos del refuerzo de controles por parte de ARCA
Por un lado, la disminución del uso de efectivo simplifica la trazabilidad de las operaciones. Por otro, el aumento del comercio no registrado en plataformas digitales generó la necesidad de perfeccionar la fiscalización.
ARCA intenta cerrar esa brecha mediante sistemas automatizados que cruzan datos en tiempo real. Este tipo de herramientas ya se emplean en otras naciones y son parte de la actualización de los sistemas impositivos.
Frente a esta nueva realidad, los expertos aconsejan poner atención en la coherencia entre ingresos, facturación y movimientos bancarios. Es esencial:
- emitir comprobantes por cada cobro recibido
- revisar de forma periódica la categoría del monotributo
- evitar usar cuentas personales para actividades comerciales sin registrarlas
Estos puntos son clave para evitar incongruencias que puedan resultar en inspecciones o penalizaciones.
La determinación de ARCA representa un avance en la adecuación del sistema fiscal a la economía digital. El auge de las billeteras virtuales y las transferencias electrónicas forzó a los organismos a crear nuevas herramientas de control, que ahora se implementan con mayor rigor.
A partir de qué cifras comienza ARCA a controlar los movimientos
Las transferencias y acreditaciones están restringidas a un total de $50.000.000 mensuales para individuos, mientras que para personas jurídicas el límite es de $30.000.000. Si se exceden estos parámetros, las billeteras virtuales tienen la obligación de reportar las operaciones.
También se determinaron nuevos topes para las extracciones en efectivo, que son de hasta 10 millones al mes.
En lo que respecta a los saldos al cierre del mes, también son de $50.000.000 para particulares y $30.000.000 para empresas.
