
La inmensidad de la cordillera en la Patagonia guarda paisajes de una belleza casi extraterrestre. Para quienes exploran nuevos horizontes en el sur argentino, la provincia de Neuquén despliega una oferta de turismo que permite descubrir maravillas naturales esculpidas por la potencia de antiguas erupciones volcánicas.
Este rincón de Neuquén cautiva al instante gracias al asombroso juego de contrastes que define su geografía. En plena montaña, el escenario presenta un espectáculo único donde la energía telúrica se expresa de manera extraordinaria, dejando una postal formidable que llama a internarse en las entrañas de la cordillera.
La ubicación de Los Tachos
Los Tachos se halla en el sector norte de Neuquén, dentro del departamento de Minas. Este paraje integra el Área Natural Protegida Sistema Domuyo y se sitúa aproximadamente a 38 kilómetros de la localidad de Varvarco, en las proximidades del límite con Chile.
Su posición exacta lo coloca sobre el arroyo Covunco, justo a los pies del majestuoso volcán Domuyo, reconocido como el "techo de la Patagonia" por alcanzar los 4709 metros sobre el nivel del mar. Toda esta zona se distingue por un clima típico de alta montaña y formaciones rocosas teñidas de tonos amarillentos y ocres debido a la riqueza mineral del suelo.
Actividades en Los Tachos
El principal motivo para visitar el lugar es la posibilidad de observar de cerca los únicos géiseres en actividad de todo el país. En esta área, el agua subterránea entra en contacto con el calor residual del volcán y es expulsada hacia la superficie con temperaturas que sobrepasan los 61º C, generando imponentes chorros de agua caliente y persistentes columnas de vapor.
Para acceder a las fumarolas, es necesario realizar una caminata descendente por un sendero breve pero pronunciado, de alrededor de media hora. Este recorrido permite adentrarse entre los vapores de los géiseres y bordear las riberas del arroyo Covunco, una corriente de agua helada que desciende directamente desde la cordillera y genera un contraste absoluto con el calor que emana de la tierra.
Durante la travesía por esta reserva, es frecuente toparse con guanacos, zorros colorados y chinchillones que habitan entre las rocas. Al alzar la vista hacia las cumbres más elevadas, también es común divisar el vuelo de cóndores andinos y águilas moras.
En materia gastronómica, la localidad de Varvarco ofrece comedores familiares donde se preparan auténticos platos típicos del norte neuquino. Allí, el protagonista indiscutido es el chivito al asador, que suele servirse acompañado de preparaciones bien regionales a base de ñaco y mote, complementadas con pan casero cocido en horno de leña.
Cómo llegar a Los Tachos
Lo más recomendable es iniciar el viaje desde la ciudad de Chos Malal. El tramo principal comienza tomando la Ruta Nacional 40 con rumbo norte hasta llegar a Andacollo. Desde allí, se debe empalmar con la Ruta Provincial 43 y continuar en línea recta hasta atravesar el pueblo de Varvarco.
Una vez superada esta localidad, el camino prosigue por un tramo de ripio de 38 kilómetros que asciende hacia la cordillera hasta el inicio del sendero. Siempre es aconsejable consultar el estado de este último tramo con los guardaparques y conducir con extrema precaución, ya que es una zona donde los productores trasladan sus cabras y ovejas por la misma ruta.

