
Este complemento, que se viene entregando desde hace casi dos años, tiene como principal objetivo compensar la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos previsionales, en un marco donde los ajustes por movilidad no alcanzan a recuperar lo erosionado por la inflación.
El beneficio se liquidará por titular y alcanzará a los jubilados del régimen general, a los beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y a los titulares de pensiones no contributivas, entre otros grupos incluidos en la normativa.
Según lo dispuesto, aquellos que perciban un haber igual o inferior al mínimo recibirán el bono completo. Para quienes superen ese ingreso, el monto se ajustará de forma proporcional hasta el tope establecido, sin sobrepasar los $70.000.
El refuerzo tendrá carácter no remunerativo, no estará sujeto a descuentos y no se incorporará al haber mensual ni se computará para futuros aumentos. La ejecución de la medida estará a cargo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), que podrá dictar normas complementarias para su aplicación.
La decisión se fundamenta en la persistente brecha entre los ingresos de los pasivos y el costo de vida. De acuerdo con el decreto, la fórmula de movilidad vigente -basada en el Índice de Precios al Consumidor desde julio de 2024- no logró contrarrestar completamente los efectos acumulados de períodos anteriores.
En abril, el haber mínimo se ubicará en $380.286,25. Con el bono incluido, quienes cobren la mínima percibirán $450.286,25. En el caso de la PUAM, el ingreso total ascenderá a $378.314,27, mientras que las pensiones no contributivas alcanzarán los $340.289,48 con el refuerzo.
La norma también prevé adecuaciones presupuestarias a cargo de la Jefatura de Gabinete de Ministros para asegurar el financiamiento del bono.

