
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) estableció una nueva extensión del sistema de facturación digital, cuya aplicación comenzará el próximo 1 de julio de 2026 para determinados colectivos de profesionales, administradores de empresas y transacciones comerciales puntuales.
Esta actualización normativa quedó formalizada a través de la Resolución General 5824/2026, la cual redefine el alcance de los comprobantes digitales con el objetivo de incorporar de manera más exhaustiva los ingresos a las bases de datos fiscales, optimizando el control y los cruces automáticos con los tributos correspondientes.
Qué modificaciones introduce la nueva obligación de factura electrónica
Con la resolución publicada, ARCA amplía el requisito de emitir factura electrónica a contribuyentes que hasta el momento no estaban obligados de forma taxativa. Las principales novedades incluyen:
- La obligación será efectiva a partir del 1° de julio de 2026 para las operaciones que se perciban desde esa fecha.
- Los comprobantes deberán generarse incluso en situaciones de escasa frecuencia operativa por parte del contribuyente, es decir, aunque no registre actividad habitual.
- Se exigirá la individualización del destinatario del comprobante en operaciones de montos significativos, incrementando la trazabilidad de las transacciones.
Este cambio se enmarca en un proceso más amplio de adecuación normativa tributaria, que busca modernizar los sistemas de información y agilizar los cruces de datos con impuestos nacionales como IVA y Ganancias.
A quiénes alcanza y cómo prepararse
De acuerdo con la normativa de ARCA, los nuevos sujetos obligados a emitir factura electrónica comprenden:
- Directores de sociedades, tales como Sociedades Anónimas (SA).
- Socios gerentes de Sociedades de Responsabilidad Limitada (SRL).
- Profesionales vinculados a expedientes judiciales, incluyendo abogados, peritos y auxiliares que facturen honorarios de manera directa.
Asimismo, la resolución determina que en operaciones superiores a los 10 millones de pesos será imperativo consignar los datos del consumidor final en los comprobantes digitales, eliminando la posibilidad de facturación anónima en esos casos.
Para cumplir con esta nueva obligación a partir de julio de 2026, los contribuyentes alcanzados deberían:
- Actualizar su sistema de facturación electrónica o contratar uno autorizado.
- Gestionar la habilitación de un punto de venta electrónico ante ARCA.
- Capacitar al personal administrativo en la correcta generación de los comprobantes.
- Planificar la transición con anterioridad al 1° de julio de 2026 para evitar eventuales sanciones.
Estas modificaciones profundizan la fiscalización digital y exigen una mayor trazabilidad de los ingresos, en sintonía con un esquema tributario más automatizado y transparente.

