La Agencia de Recaudación y Control Aduanero pondrá en marcha a partir de este año un sistema de fiscalización automatizado con la facultad de inmovilizar operaciones con tarjetas, transferencias y plataformas de dinero digital. Esta herramienta está dirigida a individuos y empresas que presenten irregularidades en materia tributaria, como parte de una política de supervisión más rigurosa.