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Neuquén secreto: la roca que guarda memoria y el camino al futuro

Por Redacción Inforama

Neuquén esconde en su geografía rincones que, al descubrirlos, se instalan en la memoria con la fuerza de un imán. Más allá del bullicio urbano, la provincia guarda espacios donde el silencio, la serenidad y el entorno natural se convierten en los verdaderos protagonistas. Pilo Lil es, sin duda, uno de esos tesoros.

Este paraje se ubica entre las localidades de Aluminé y Junín de los Andes, en plena región de los Lagos del Sur, y conquista a quienes lo visitan con sus imponentes postales naturales.

Es un pueblo que se encuentra ubicado entre Aluminé y Junín de los Andes, en la región de los Lagos del Sur, y enamora a todos sus visitantes por sus magníficos escenarios naturales.

Junto a las aguas del río Aluminé, Pilo Lil se presenta como un destino ideal para el descanso y la reconexión con el medio ambiente, pero también ofrece múltiples alternativas para los entusiastas de la aventura: rafting, flotadas y pesca deportiva son algunas de las actividades que se pueden realizar.

Para quienes prefieren la calma, pueden simplemente optar por realizar paseos para contemplar no solo sus paisajes, sino también la flora y la fauna que completan el panorama, destacándose en el primer caso especies como las jarillas y los pehuenes y, en el segundo, el cóndor andino, el guanaco, el pejerrey patagónico y el puma, entre muchos otros.

Es un sitio donde la belleza del entorno se entrelaza con un profundo valor histórico. El nombre Pilo Lil, cabe señalar, proviene del mapudungun y significa “roca agujereada”, una referencia directa a las cavernas naturales que alberga, muchas de ellas con manifestaciones de arte rupestre que son testimonio de las comunidades ancestrales que habitaron esta zona.

El acceso a este rincón de Neuquén mejoró notablemente con la pavimentación de la Ruta Provincial N°23, que conecta con el paso internacional Pino Hachado. Esta obra no solo transformó la vida de sus residentes, sino que también facilitó la llegada de visitantes, un impulso que se complementó con el crecimiento local y el trabajo de la comunidad.