
Tras conocerse el último índice inflacionario, ARCA puso en marcha el período de recategorización para los monotributistas. Este reajuste modifica tanto los umbrales de facturación permitidos como el valor de la cuota mensual, lo que conlleva a que una gran cantidad de contribuyentes deban evaluar su posición fiscal para eludir inconvenientes con el organismo recaudador.
El proceso de recategorización opera como una verificación personal que contrasta los ingresos totales de los últimos doce meses con las nuevas escalas vigentes. La omisión más común ocurre cuando el contribuyente desatiende esta revisión o ingresa información errónea, una circunstancia que habitualmente genera reclamos posteriores, diferencias por pagar y ajustes dispuestos de oficio por la administración.
De qué se trata el Régimen Simplificado de Ganancias
Este régimen define franjas de facturación anual con valores fijos por mes que ya incorporan el tributo, los aportes jubilatorios y la obra social. ¿Su finalidad?: simplificar el cumplimiento de las obligaciones impositivas para los pequeños contribuyentes a través de un sistema unificado y con valores conocidos de antemano. En otras palabras, es un mecanismo que agiliza la declaración del Impuesto a las Ganancias y suprime la necesidad de detallar patrimonio y gastos.
La revisión correspondiente a enero de 2026 se determinó considerando una inflación acumulada del 13,5% entre julio y diciembre del año anterior. Con estos nuevos números, ARCA reconfiguró los límites de ingresos brutos y el monto del impuesto unificado.
A pesar de que las escalas actualizadas son efectivas desde el primer día del año, el cambio en el pago mensual se aplica recién a partir del mes siguiente a concretar la recategorización. Por esta razón, realizar la revisión con anticipación permite conocer con mayor previsibilidad el importe a abonar y evitar contratiempos en la liquidación. El período para efectuar la recategorización permanece abierto hasta el 5 de febrero.
El trámite se completa de manera digital en el portal oficial de ARCA, utilizando la clave fiscal y declarando los ingresos reales del período bajo análisis. (Si la facturación se mantuvo dentro de los rangos actualizados por inflación, no es necesario modificar la categoría).

