En el marco de una estrategia de expansión del comercio exterior, el Ministerio de Economía ha centralizado las funciones de vigilancia de las importaciones, una tarea que anteriormente realizaba en conjunto con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Este monitoreo no apunta a elevar impuestos aduaneros ni a detener embarques mediante requisitos previos, sino a examinar la calidad de las mercancías una vez que ya están disponibles en el mercado interno.