Asistir a una Copa del Mundo va mucho más allá de adquirir una entrada para el estadio: el mayor desembolso generalmente recae en los traslados y en la logÃstica que implica moverse entre sedes. Esta dinámica, conocida en el ámbito deportivo como turismo deportivo, impulsa presupuestos calculados en dólares debido a la alta demanda y las considerables distancias involucradas.
A este monto debe sumarse el desplazamiento interno entre las ciudades sede. En el calendario de esa primera etapa, el trayecto entre Kansas y Dallas se presenta como el traslado principal, con un costo de ida y vuelta que va de $428.000 a $456.000, es decir, cerca de US$ 300.Considerando estos dos Ãtems fundamentales, el cálculo base para presenciar la fase inicial, sin incluir otras variables, se sitúa entre US$ 1.290 y US$ 2.030. Se trata de una estimación mÃnima que sirve para dimensionar la inversión inicial, ya que posteriormente se agregarán los gastos que suelen incrementarse notablemente a medida que se acerca la fecha del evento.Y aquà aparece el detalle no menor: estas cifras están calculadas sin incluir entradas ni alojamiento. Si se incorporan los costos de hospedaje, alimentación y movilidad urbana, el presupuesto se modifica rápidamente, especialmente en ciudades con alta demanda hotelera y con estadios separados por largas distancias, una caracterÃstica que distingue a este Mundial por encima de torneos anteriores.