Con la llegada del calor, muchos veraneantes prefieren escapar de las multitudes y buscar rincones donde el paisaje y la tranquilidad sean los protagonistas. La costa de la provincia de Buenos Aires aún guarda tesoros playeros con un perfil más rústico, con largas extensiones de arena y una afluencia turística menor comparada con los centros más masivos y exclusivos.
Estos destinos son perfectos para quienes anhelan paz, el sonido constante de las olas y jornadas extensas al aire libre. Algunas se hallan a poca distancia de los núcleos urbanos, mientras que para llegar a otras se requieren accesos más reservados, lo que contribuye a mantener su ambiente apacible.
A continuación, siete opciones de playas con poca concurrencia, destacadas por su entorno natural y serenidad, ideales para una escapada familiar durante la temporada estival.
Mar del Sur
Al sur de Miramar, este poblado costero mantiene una esencia de pueblo tranquilo. Sus amplias playas son ideales para largas caminatas, reposar en la arena y capturar imágenes, lejos del turismo masificado y del bullicio habitual.
Arenas Verdes
Ubicada entre Miramar y Lobería, esta localidad presenta playas extensas y poco urbanizadas. Es una alternativa elegida por quienes desean combinar mar, arena y calma, conectando con la naturaleza y disfrutando de atardeceres despejados e ininterrumpidos.
Balneario Los Ángeles
Cercano a Necochea, se distingue por su baja ocupación y su entorno natural cautivador. Es un lugar óptimo para quienes priorizan el silencio y las amplias superficies de arena.
Chapadmalal
Más allá de los complejos turísticos de la zona, Chapadmalal preserva sectores de playa agreste, con barrancas y menos visitantes, convirtiéndolo en un sitio ideal para gozar del mar con tranquilidad y contemplar puestas de sol memorables.
Punta Médanos
Próxima a San Bernardo, esta playa combina médanos, vegetación autóctona y grandes extensiones arenosas. Su carácter natural la posiciona como una de las más apacibles del Partido de la Costa.
Balneario San Cayetano
Enclavado entre Mar del Plata y Miramar, ofrece un ambiente rústico y poco intervenido, perfecto para quienes buscan playas casi solitarias y una desconexión absoluta.
Costa del Este
Aunque es una localidad conocida, sus sectores más alejados del centro conservan playas silenciosas, rodeadas de bosques y con amplios espacios para disfrutar sin aglomeraciones.
Estos balnearios y playas de la Costa bonaerense demuestran que aún es posible hallar refugios serenos para vivir el verano, fusionando mar, naturaleza y descanso. Paralelamente, los destinos más populares brindan ventajas complementarias: cines, teatros, parques, juegos, shoppings y una vasta oferta gastronómica, lo que los hace atractivos, en especial para familias con niños.
