El Mollar se posiciona como uno de los rincones predilectos del noroeste argentino para quienes buscan una experiencia de turismo en contacto pleno con la naturaleza. Este paraje se destaca por su proximidad a las sierras y al embalse, una combinación que regala postales de ensueño y una tranquilidad muy valorada por los visitantes que anhelan desconectarse del ritmo acelerado de las urbes.