La temporada estival volvió a posicionar a Punta del Este y José Ignacio como los destinos predilectos para argentinos y turistas de la región, con una oferta inmobiliaria cada vez más diversificada y una dinámica de precios que finalmente se acomodó a la realidad del mercado uruguayo. Las proyecciones anticipan una ocupación superior al 85% para el mes de enero, superando los registros del mismo período de la temporada pasada.

Al comienzo de la búsqueda, las expectativas apuntaban a incrementos más pronunciados, aunque los valores de cierre mostraron ajustes moderados. Alejandra Covello, directora de Covello International, señaló que "los precios finales se ubicaron apenas entre un 1% y un 2% por encima de la temporada anterior, e incluso en algunos casos fueron inferiores, particularmente en propiedades donde los dueños intentaron mantener cifras elevadas hasta último momento".

Según su análisis, el segmento premium se distanció con mayor fuerza del mercado intermedio, ampliando la brecha tanto en valores como en servicios entre ambas categorías.

Balcón y parrilla con vista hacia La Brava, una de las zonas siempre buscada por la demanda que elige el destino esteño para vacacionar

En desarrollos de primera línea con vista al mar, equipados con amenities y servicios de lujo, las cifras operan en otra escala. Un departamento de dos ambientes parte desde los 8.000 dólares la quincena; las unidades de tres ambientes rondan los 10.000 dólares; y las propiedades de cuatro dormitorios oscilan entre 25.000 y 45.000 dólares por el mismo período.

Por el contrario, en edificios clásicos sin servicios adicionales, los valores son aproximadamente un 40% menores: un monoambiente se alquila entre 2.500 y 4.000 dólares; un departamento de dos dormitorios desde 4.500 dólares; y uno de tres ambientes con dependencia ronda los 8.000 dólares.

Javier Sena, vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria Punta del Este–Maldonado, indicó que la demanda tuvo picos bien definidos a lo largo del año. "Entre agosto y septiembre hubo mucho movimiento, en octubre se frenó por el contexto electoral argentino, y en diciembre el mercado se reactivó con una ocupación creciente en zonas como La Barra, La Mansa y José Ignacio", sostuvo.

Un departamento en La Barra, otra parte de Punta del Este muy demandada por los argentinos

El interés estuvo nuevamente liderado por argentinos, con presencia también de brasileños y chilenos. Sena explicó: "Uruguay y su turismo dependen en gran medida de la región. Si a los países vecinos les va bien económicamente, la actividad responde. Además, el país ofrece previsibilidad, con una inflación anual cercana al 4,5%, lo que hace que el costo de vida y los alquileres suban de manera moderada".

Por su parte, Matías Campbell, de Uruhaus, aportó un dato clave sobre la distribución de la demanda. Según detalló, Punta del Este concentra entre el 65% y el 70% de las consultas, lideradas por zonas como Playa Brava, Península, Aidy Grill y Mansa, mientras que José Ignacio absorbe entre el 30% y el 35%, con estadías generalmente más cortas pero a valores más elevados.

Techo con hormigón visto y lujo a pasos del mar

Campbell indicó que en Punta del Este predominan los departamentos de tres y cuatro ambientes, elegidos por familias que priorizan seguridad, servicios y cercanía a la playa.

Panorama y desarrollo

La contratación de propiedades por parte de argentinos mostró una recuperación respecto de temporadas anteriores. Punta del Este cuenta con unas 110.000 camas y alrededor de 20.000 habitaciones de hotel, con una ocupación significativa prevista para enero y febrero.

En paralelo, el destino mantiene un fuerte ritmo constructivo: el boom iniciado en 2017 ya supera los 5 millones de metros cuadrados edificados, mientras que el turismo en el balneario representa cerca del 6% del PBI de Uruguay.

En este contexto, la avenida Roosevelt se consolidó como uno de los ejes de expansión del mercado inmobiliario local. Se trata de una vía clave que conecta la zona de Aidy Grill y el centro con la salida hacia Maldonado, con acceso rápido a ambas playas. Para Sena, este corredor ganó peso por su conectividad y por concentrar una oferta más amplia de departamentos, muchos en edificios relativamente nuevos y con servicios, lo que permitió absorber parte de la demanda que no accede a la primera línea de playa.

Desde la perspectiva de Covello, Roosevelt funciona como una alternativa que combina ubicación estratégica y valores más racionales. Señaló que allí se encuentran productos muy demandados por familias y para estadías más largas, con precios más contenidos que los del frente marítimo, aunque con buen nivel de equipamiento y cercanía a servicios.

Vista de la Playa Mansa, un lugar elegido para vacacionar

En cuanto a las zonas, Punta del Este amplió su mapa de alquileres. A los pedidos tradicionales en torres de alta gama de Playa Mansa y desarrollos emblemáticos de la Brava, se sumaron con fuerza La Barra y los barrios privados. Proyectos como El Quijote, Fasano y Pueblo Mío concentraron la demanda de familias que buscan naturaleza, privacidad, piscinas propias y propuestas deportivas dentro de cada emprendimiento.

Campbell agregó que los valores muestran una mayor racionalidad respecto de temporadas anteriores, con un inquilino más informado y exigente. En Punta del Este, los departamentos de tres ambientes cotizan entre 6.000 y 8.000 dólares la quincena, mientras que las unidades de cuatro ambientes se ubican entre 9.000 y 12.000 dólares, según ubicación, vistas y nivel de servicios. "Hoy el cliente compara mucho más, analiza la relación precio-calidad y prioriza propiedades bien mantenidas, equipadas y cerca de la playa", añadió.

José Ignacio, el protagonista de lujo

También crecieron los alquileres de chacras de alto nivel, ubicadas en Ruta 9, Punta Ballena, el camino a José Ignacio y el propio José Ignacio. Se trata de grandes extensiones con estilos arquitectónicos diversos, muchas asociadas a eventos privados y estadías exclusivas.

En el extremo del mercado aparecen las mansiones, con valores que pueden alcanzar los 10.000 dólares por noche, generalmente en contratos muy cortos y orientados a un público extranjero de alto poder adquisitivo.

El Faro y José Ignacio, otra zona con dinámica en esta época del año
El Faro y José Ignacio, otra zona con dinámica en esta época del año

En José Ignacio, en cambio, Campbell señaló que la demanda se orienta a casas independientes, con foco en privacidad, vista y entorno. Allí, las casas de cuatro ambientes parten desde 10.000 dólares la quincena y pueden superar los 20.000 o 30.000 dólares en ubicaciones premium. Para el experto, más que el metraje, el precio lo define la ubicación y la experiencia que ofrece.

Los argentinos siguen siendo el público dominante, aunque crece el interés de uruguayos, brasileños y residentes extranjeros, especialmente en propiedades de categoría superior.

Mega casas con más de 5 habitaciones sobre el mar son buscadas por el público bien selecto que llega a pagar hasta u$s10.000 por noche
Mega casas con más de 5 habitaciones sobre el mar son buscadas por el público bien selecto que llega a pagar hasta u$s10.000 por noche

En cuanto a las prioridades del inquilino, Campbell detalló que la cercanía a la playa, la seguridad, los amenities y la calidad del mobiliario pesan más que nunca en la decisión final.

Consejos clave

Tanto Covello y Campbell, como Sena coincidieron en la necesidad de extremar los cuidados al momento de alquilar. "Todavía hay viviendas disponibles en zonas más alejadas de la línea de playa, pero es clave operar con inmobiliarias habilitadas y de confianza", advirtió Sena. "En redes sociales circulan publicaciones con fotos que no corresponden o propiedades en mal estado, lo que genera mucha frustración". Covello recordó que el año anterior fue récord en estafas y recomendó evitar supuestas oportunidades muy por debajo del mercado.

Living de un departamento de alta gama en Punta del Este, con diseño contemporáneo, espacios integrados, mobiliario premium y vista abierta al mar, uno de los productos más demandados en la temporada
Living de un departamento de alta gama en Punta del Este, con diseño contemporáneo, espacios integrados, mobiliario premium y vista abierta al mar, uno de los productos más demandados en la temporada