El sector del turismo enfrenta una competencia cada vez más intensa, con viajeros cuyos gustos se han vuelto más específicos y para quienes la planificación convencional ya no alcanza a satisfacer sus necesidades.
En este escenario, la startup argentina BlinkTrip se presenta como un caso híbrido, que fusiona la inteligencia artificial con la asesoría personalizada para lograr una “ultra personalización” en sus servicios.
Fue fundada en 2024 por Marcelo Morales Rins, quien formó parte del equipo creador del unicornio Ualá. En solo un año, la empresa logró consolidarse como un actor significativo en el nicho de los viajes a medida.
El rendimiento financiero durante 2025 fue sólido: la facturación de BlinkTrip aumentó un 400% en su primer año, alcanzando el millón de dólares. Para el próximo año, las expectativas son aún más optimistas, según adelantó su fundador.
La proyección es un crecimiento del 500% en sus ventas para 2026, impulsado por la reactivación del turismo internacional en Argentina y por mejoras tecnológicas que ampliarán la capacidad de sugerencias de la plataforma, ahora enfocada en recomendar alojamientos, destinos y actividades según el perfil y estilo de cada viajero.
Este desempeño económico viene acompañado de un reconocimiento internacional poco común para una empresa tan joven. La revista National Geographic Traveller, edición Reino Unido, eligió a BlinkTrip como el referente latinoamericano en viajes a medida y la invitó a colaborar en su edición Experiences 2025/26.
Según la publicación, el enfoque en los viajes en temporada baja y la personalización asistida por inteligencia artificial fueron clave para distinguir a la startup argentina entre competidores globales.
Esta mención, de acuerdo con NGT, consolida a BlinkTrip en un segmento premium donde la innovación tecnológica “se combina con la búsqueda de experiencias genuinas, alejadas de los circuitos masificados y de la estandarización que domina la oferta turística tradicional”.
El propio Marcelo Morales Rins señala que una de las tendencias más marcadas del último año está relacionada con la elección de fechas: “Durante 2025 observamos un incremento del 20% en viajeros que optan por salir fuera de temporada alta. Muchos de ellos, teniendo flexibilidad, ahora aprovechan la temporada media gracias a promociones y beneficios que les permiten vivir experiencias más auténticas y con menor concentración de gente”, explica.
Esta lectura coincide con una tendencia global: la preferencia por destinos menos masificados y viajes más sustentables, que ofrezcan un contacto social real y propuestas culturales profundas.
Prevén una reactivación del turismo receptivo en Argentina
En Argentina, agrega Morales Rins, este cambio se da en un contexto favorable: “A nivel país, se espera una recuperación del turismo receptivo, impulsado por un tipo de cambio más competitivo y por el creciente interés de viajeros europeos en experiencias culturales únicas que solo Argentina puede ofrecer”.
La apuesta de BlinkTrip combina esta sensibilidad hacia las nuevas demandas con una estructura tecnológica capaz de procesar grandes volúmenes de datos para transformarlos en recomendaciones personalizadas.
La empresa sostiene que planificar un viaje implica tomar alrededor de 60 decisiones, lo que suele generar ansiedad, demoras y frustración en quienes no disponen del tiempo para investigar a fondo.
La propuesta de la plataforma es intervenir en ese proceso complejo ofreciendo un acompañamiento integral. La inteligencia artificial analiza datos de destinos, tendencias de precios, variaciones estacionales, reseñas y comportamientos de usuarios similares, mientras que los asesores humanos perfeccionan esa interpretación, aportan criterio, evalúan matices individuales y terminan de diseñar una experiencia ajustada a las necesidades del viajero.
Esa interacción entre tecnología y criterio profesional constituye uno de los factores diferenciales del modelo, según Morales Rins, quien lo describe como una síntesis entre eficiencia y sensibilidad.
“Estamos en un momento único para poder masificar este tipo de viajes al reducir el tiempo que toma su organización, eligiendo los momentos en que los destinos ofrecen la mejor experiencia. El objetivo es escalar la personalización sin perder el toque humano, generando herramientas que faciliten decisiones complejas y fortalezcan el rol de los asesores”, señaló.
La plataforma destaca que logra reducir los tiempos de cotización en un 70%, un dato relevante en un mercado donde los viajeros exigen rapidez sin sacrificar precisión. Y mejora la retención de clientes en un 33%, consecuencia directa de la confianza generada por este sistema mixto de planificación colaborativa.
BlinkTrip orienta su servicio principalmente a viajeros de entre 30 y 70 años, con flexibilidad en sus fechas y una preferencia por experiencias particulares, sofisticadas y más auténticas. El perfil del usuario es curioso, interesado por las culturas locales y dispuesto a salir de los circuitos turísticos más convencionales.
En esa línea, la empresa promueve un turismo “sin multitudes” y fuera de temporada alta, con propuestas que incluyen recorridos por comunidades andinas en los Valles Calchaquíes, brindis frente a la Cordillera de los Andes con un malbec de altura, visitas a mercados artesanales en Asia o inmersiones culturales en ciudades europeas menos exploradas.
La etapa posterior a la venta también forma parte del modelo de innovación basado en la inteligencia artificial. Permite generar itinerarios integrados que organizan vuelos, hoteles, traslados y actividades de forma coherente y fluida, para que el viajero solo tenga que seguir un plan claro sin lidiar con desajustes o conflictos de agenda.
Pero la empresa aclara que esta automatización del itinerario no reemplaza el acompañamiento humano, sino que lo potencia, garantizando que cualquier cambio o imprevisto pueda ser absorbido por el sistema sin complicaciones.
BlinkTrip se ubica así en un espacio intermedio entre plataformas masivas como Despegar o Al Mundo, orientadas a la transacción rápida y estandarizada, y las agencias tradicionales, cuya fortaleza radica en la personalización artesanal pero que enfrentan desafíos para escalar.
En ese lugar híbrido, la startup busca diferenciarse por la velocidad y eficiencia que provee la tecnología, junto con la sensibilidad y el acompañamiento propio del servicio humano.
Por eso Morales Rins pone énfasis en destacar que la empatía, la interpretación de los matices, la comprensión de las expectativas y la lectura emocional del viajero son elementos que ninguna tecnología puede replicar en su totalidad.
