El último borrador de la reforma laboral incluye un capítulo específico para fomentar inversiones productivas de escala pequeña y mediana. Esta herramienta, denominada Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), funciona como una versión adaptada del RIGI y está diseñada para canalizar capital, tanto nacional como extranjero, hacia sectores económicos considerados estratégicos en las distintas provincias del país.