
El Programa de Atención Médica Integral (PAMI) informó sobre un ajuste en los procedimientos para obtener reintegros en la compra de fármacos, una medida que impacta directamente en los afiliados al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados.
La iniciativa, que busca una administración más eficiente de los fondos sin interrumpir terapias fundamentales, genera inquietud entre los beneficiarios que dependen de este apoyo económico para costear tratamientos de alto valor.
Requisitos para solicitar el reintegro de PAMI
Para poder gestionar la devolución del dinero por medicamentos, los afiliados deben cumplir con una serie de condiciones establecidas, entre las que se encuentran:
- Contar con ingresos inferiores a 1,5 veces la jubilación mÃnima. Este lÃmite puede extenderse hasta 3 haberes en casos de personas con discapacidad.
- No poseer una obra social o prepaga activa que implique una cobertura médica duplicada.
- No ser titular de bienes suntuarios o vehÃculos con menos de 15 años de antigüedad.
- Tener a su nombre un solo inmueble destinado a vivienda.
PAMI: fármacos con cobertura integral
Los medicamentos que mantienen una cobertura del 100% corresponden generalmente a tratamientos de alta complejidad o para enfermedades crónicas graves, tales como:
- Diabetes
- VIH/Sida
- OncologÃa
- Hemofilia
- Hepatitis B y C
- Insuficiencia renal crónica
- Medicación postrasplante
Para los afiliados que requieran estos tratamientos, la cobertura total se mantiene, pero se reforzarán los controles y la presentación de autorizaciones médicas actualizadas de manera periódica.
Otros beneficios de PAMI
Para los fármacos utilizados en patologÃas consideradas no graves, el instituto mantendrá una cobertura parcial que puede oscilar entre el 40% y el 60% del valor. En estos casos, el beneficiario deberá abonar el medicamento en farmacia y luego gestionar el reintegro correspondiente.
Para evitar demoras o rechazos en la gestión, es crucial que los profesionales médicos actualicen las recetas y realicen el seguimiento del tratamiento según los protocolos del organismo, el cual remarca la necesidad de cumplir con los controles de salud en tiempo y forma para no perder los beneficios.

