Con incrementos que llegan hasta el 4,2%, sumados al sueldo anual complementario y a bonificaciones extra de hasta 35.000 pesos, los asalariados arriban al último mes del año con acuerdos que empiezan a compensar, de manera moderada, el deterioro real que sufrieron sus ingresos durante septiembre y octubre. Esos meses estuvieron marcados por un rebrote inflacionario y presiones en el tipo de cambio. Aunque la brecha entre distintos sectores sigue siendo amplia, el cierre del año muestra indicios de una leve recuperación del poder adquisitivo, en especial para quienes trabajan en el ámbito privado.