En Catamarca se esconde un destino que está ganando popularidad entre los amantes de los viajes. Este recorrido asombra en cada tramo con escenarios únicos, un contacto íntimo con el entorno natural y un trayecto impregnado de historia y costumbres ancestrales.
Este sitio, que fusiona adrenalina y espiritualidad, cautiva tanto a turistas de la región como a visitantes de otras provincias. Sus rutas, su altitud y las perspectivas que brinda lo consolidan como una de las vivencias más representativas del noroeste argentino.
Ubicación de Cuesta del Portezuelo
La Cuesta del Portezuelo está situada en el departamento Valle Viejo, dentro de la provincia de Catamarca, y recorre la Sierra de Ancasti.
Actividades en Cuesta del Portezuelo
La principal atracción en la Cuesta del Portezuelo es transitar sus curvas y miradores, que ofrecen vistas panorámicas del Valle Central y las montañas circundantes. Los entusiastas del senderismo pueden explorar caminos que serpentean la sierra, mientras que los ciclistas de montaña encuentran en la ruta un desafío considerable.
Sin embargo, no todo se reduce a la aventura: en los alrededores es posible degustar la cocina regional, con especialidades como empanadas catamarqueñas, locro y quesillos con miel. Numerosos viajeros realizan paradas en puestos y comedores familiares que presentan platos caseros y productos artesanales.Además, se pueden conocer pequeñas localidades vecinas que preservan prácticas tradicionales, como la elaboración de textiles y alfarería. Estas experiencias culturales, sumadas a la calidez de los residentes, enriquecen el recorrido por la Cuesta del Portezuelo y la convierten en un destino integral.
Cómo llegar a Cuesta del Portezuelo
Para acceder a la Cuesta del Portezuelo desde San Fernando del Valle de Catamarca, hay que tomar la Ruta Nacional 38 con rumbo sur y luego conectar con la Ruta Provincial 2. A partir de allí inicia el camino sinuoso que escala la sierra. La distancia desde la capital provincial es de alrededor de 18 kilómetros.
Se sugiere realizar el trayecto en vehículo particular o alquilado, ya que las excursiones organizadas incluyen transporte, paradas en miradores y relatos sobre la historia local. La ruta se encuentra asfaltada, pero exige precaución debido a sus más de 300 curvas pronunciadas. Quienes prefieren una alternativa planificada pueden reservar tours que salen diariamente desde la ciudad.
