
A partir de las 12 horas, la Cámara de Diputados iniciará una sesión con una agenda cargada. El eje central será la reforma de la ley de DNU, con la intención opositora de acotar las facultades del Presidente para legislar por decreto.
El proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado, propone que todo Decreto de Necesidad y Urgencia deba ser revisado por el Congreso en un plazo máximo de 90 dÃas, y que su vigencia quede condicionada a la aprobación explÃcita de ambas cámaras. Si alguna cámara lo rechaza, el decreto quedarÃa anulado.
Si la iniciativa se convierte en ley, el Ejecutivo perderÃa buena parte de la capacidad de legislar por decreto en ausencia de mayorÃa legislativa, obligando a buscar consensos más amplios en el Congreso.
El Gobierno nacional, en tanto, rechaza el proyecto porque entiende que limita una herramienta clave para gobernar con un Congreso fragmentado. Se da por descontado que aplicará un veto si la norma prospera.
La incógnita principal será cuántos votos logra la oposición para aprobarlo, y si tales mayorÃas alcanzarÃan para evitar el veto presidencial.


