
El proyecto para modificar la Ley 26.122, que regula el trámite de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), fue aprobado en general por 140 votos afirmativos. Sin embargo, al momento de votar el artículo 3°, considerado central en la reforma, no se alcanzó la mayoría necesaria, por lo que el texto deberá volver al Senado.
El debate se dio en un clima de fuerte tensión política y cuestionamientos sobre la constitucionalidad de la norma. El proyecto proponía, entre otros puntos:
- Unificación temática de los DNU: que cada decreto se refiera solo a una materia, a diferencia de lo que ocurrió con el polémico DNU 70/23, conocido como “Mega DNU” o “DNU Bases” de la gestión Milei.
- Tratamiento durante el receso parlamentario: para evitar que los DNU queden sin control legislativo.
- Cambio en el criterio de validez: actualmente, los DNU solo se caen si ambas cámaras los rechazan. El proyecto planteaba que, para seguir vigentes, debían ser aprobados explícitamente por el Congreso en un plazo de 90 días. Si alguna cámara los rechazaba o vencía el plazo, el decreto quedaba automáticamente derogado y el Ejecutivo no podría emitir otro sobre la misma materia en ese año parlamentario.
Este último punto fue el que no logró superar la votación en Diputados, lo que obliga a que la reforma vuelva al Senado.
Cómo votaron los diputados de Catamarca
Los representantes catamarqueños tuvieron posturas divididas ante la reforma:
Votaron a favor:
- Fernanda Ávila (UxP)
- Silvana Ginocchio (UxP)
- Dante López Rodríguez (UxP)
- Sebastián Nóblega (UxP)
Votó en contra:
- Francisco Monti (UCR)
Por qué es importante la reforma
De aprobarse, el nuevo esquema modificaría de raíz el equilibrio de poderes entre el Congreso y el Ejecutivo, obligando a que los DNU cuenten con el aval explícito del Parlamento para tener validez.
La falta de consenso refleja las tensiones políticas que rodean el debate sobre el uso de los decretos, un mecanismo excepcional que, según la Constitución, debe aplicarse solo en circunstancias de necesidad y urgencia, pero que en las últimas décadas ha sido usado como herramienta frecuente por distintos gobiernos.

