A partir del 1 de octubre, y conforme al cronograma electoral nacional, comienza a regir la prohibición de realizar actos públicos de carácter político que puedan promover la captación del sufragio. Esta medida forma parte de las disposiciones establecidas por la Cámara Nacional Electoral (CNE) y tiene como objetivo garantizar la equidad y transparencia durante la etapa previa a las elecciones.
La normativa impide la realización de eventos, inauguraciones, anuncios o actividades oficiales que puedan interpretarse como un intento de influir en la voluntad de los votantes. En esta etapa, también se restringe la difusión de campañas publicitarias institucionales que contengan mensajes de promoción de gestión o que busquen favorecer a determinadas candidaturas.
Las autoridades y funcionarios públicos deberán abstenerse de realizar acciones que puedan ser consideradas como propaganda electoral encubierta.
La prohibición de actos públicos susceptibles de captar el voto se mantendrá hasta el cierre de la jornada electoral del 26 de octubre, momento en el que se dará por finalizado el período de veda para actividades de campaña.
