
El presidente Javier Milei cuestionó a los mandatarios provinciales por no haber realizado ajustes fiscales y desestimó el proyecto para repartir ATN y recursos de impuestos a los combustibles. La Casa Rosada sostiene que la prioridad es sostener el superávit fiscal.
La tensión entre el Gobierno nacional y las provincias sumó un nuevo capítulo esta semana, cuando el presidente Milei apuntó nuevamente contra los gobernadores por la falta de recortes en el gasto público en sus jurisdicciones. En medio de las negociaciones por la distribución de fondos, desde la Casa Rosada desestimaron el proyecto firmado por 22 mandatarios que proponía repartir ATN no distribuidos y quedarse con parte del impuesto a los combustibles.
Durante un evento organizado por la Fundación Faro, donde se recaudaron fondos para la campaña de La Libertad Avanza, Milei aseguró que "ninguno hizo el ajuste" comprometido hace un año en el Pacto de Mayo, donde se había acordado reducir el gasto al 25% del PBI. “Faltaron el respeto a la sociedad que dicen representar”, lanzó el mandatario.
En ese marco, defendió el rumbo del ajuste nacional y advirtió que, aunque la Nación puede avanzar en reformas profundas, “las provincias explican una parte importante del gasto público y de la presión regulatoria asfixiante que enfrenta el sector privado”. Según la mirada de Milei, los esfuerzos del Gobierno central son absorbidos rápidamente por los gobiernos provinciales y municipales, sin impactar en la base social.
El enfrentamiento se dio tras la presentación de un documento por parte de 22 gobernadores, que plantearon una iniciativa para acceder a los Aportes del Tesoro Nacional acumulados y redirigir parte del impuesto a los combustibles a obras provinciales.
La respuesta del oficialismo no tardó. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, ratificó que los ATN se podrán discutir “en la medida en que haya fondos disponibles” y dejando en claro que será Milei quien decida "cómo, cuándo, cuánto y a quién" se entregan esos recursos. Sobre el reclamo por el impuesto a los combustibles, Francos fue más tajante: “Si se quieren quedar con la plata, también se tienen que hacer cargo de las obras”, deslizó, dejando sin margen de beneficio a las provincias.
Desde el Ministerio de Economía, la postura es aún más dura. Según fuentes oficiales, si los gobernadores buscan más dinero, deberían apoyar la ley de protección de los ahorros, que el oficialismo considera clave para reactivar la economía.
Ambas propuestas provinciales implicarían una erogación de más de $1 billón para el Tesoro Nacional, algo que el Ejecutivo no está dispuesto a conceder sin contrapartidas claras.
Ahora resta ver si los gobernadores avanzan con el debate legislativo del proyecto o si se repliegan ante la negativa de la Nación. Por el momento, el superávit fiscal se mantiene como la prioridad absoluta de Milei y su equipo económico.


