
Cristina Fernández de Kirchner se pronunció públicamente tras el fallo de la Corte Suprema que ratificó su condena por administración fraudulenta en la causa Vialidad. En un encendido discurso, denunció que el fallo “le pone cepo al voto popular” y calificó a los miembros del máximo tribunal como “monigotes del poder económico”. La exmandataria acusó a la Justicia de operar con fines políticos y de intentar proscribirla para condicionar a la oposición ante una eventual caída del gobierno de Javier Milei.
“La República Argentina atraviesa un momento muy grave”, aseguró Kirchner, quien vinculó su condena con una estrategia para neutralizar cualquier alternativa al oficialismo libertario. “Saben que somos los únicos que podemos construir una salida cuando esto se desplome. Necesitan que no haya oposición”, sostuvo. Además, comparó el fallo con un “cepo” institucional que se suma, según ella, al “cepo salarial” impuesto por el gobierno actual.
La expresidenta también ironizó sobre los tiempos judiciales, al afirmar que la sentencia se alinea con el calendario electoral. “Esta causa tiene un cronograma maravilloso: el fallo sale un mes antes de las elecciones”, afirmó. Y agregó que los verdaderos responsables no son los jueces, sino los sectores concentrados de poder que, según ella, manejan al Poder Judicial: “No son los tres de la Corte, son los que están más arriba, los dueños de todo”.
Fernández de Kirchner reiteró que no se trata solo de una persecución contra su figura, sino de una maniobra política más amplia: “No van a cometer el mismo error que en 2019, cuando creyeron que yo estaba acabada. Por eso buscan impedir que la voluntad popular pueda expresarse con libertad”, agregó.
La expresidenta no ahorró ironía al referirse a Mauricio Macri, expresando su asombro ante ciertos discursos que buscan justificar políticas neoliberales como si hubieran gozado de respaldo popular: “¿Los argentinos nos votaban porque destruíamos el país? ¿Eso lo dice Macri, ese fracasado que lo sacaron a patadas? ¡Vamos! ¡A quién quieren engrupir!”
En un juego entre sarcasmo y denuncia, Cristina puso el foco en una paradoja que, según ella, define este tiempo político: “O sea que ahora los argentinos somos todos otarios”, ironizó, antes de rematar con una frase que condensó su diagnóstico: “La paradoja, como les decía es: ellos en libertad y yo presa”.
Cristina se mostró desafiante y reivindicó su rol político frente a las embestidas judiciales: “Entre los Sturzenegger, los inefables ‘Totos’ Caputos, los Macri de los parques eólicos caminen sin que nadie les diga nada, estar presa es un certificado de dignidad política. Créanme que lo siento de esa manera”.

