En una señal que no pasó inadvertida en la Casa Rosada, diputados de Catamarca acompañaron el proyecto de ley para aumentar las jubilaciones y restituir la moratoria previsional, alejándose del bloque oficialista y sumándose a una tendencia que también mostraron legisladores afines a otros gobernadores del norte y del sur del país.
La postura de los representantes catamarqueños de Unión por la Patria marca un nuevo momento en su vínculo con el Gobierno nacional. En votaciones anteriores, el bloque había optado por apoyar al oficialismo o ausentarse, como en los casos del RIGI y el acuerdo con el FMI. Esta vez, sin embargo, tres diputados votaron afirmativamente y uno estuvo ausente. En el entorno parlamentario consideran que no tenía sentido asumir el costo político de oponerse a una medida tan sensible como el aumento a los jubilados, sobre todo cuando el propio presidente Javier Milei ya había anunciado que vetaría la ley en caso de ser aprobada.
Raúl Jalil se suma así al grupo de gobernadores que comienzan a marcar diferencias con el oficialismo. Desde el bloque libertario observan con preocupación esta actitud que también adoptaron mandatarios como Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Martín Llaryora (Córdoba), Marcelo Orrego (San Juan) y Claudio Vidal (Santa Cruz), quienes, a través de sus legisladores, facilitaron el avance del proyecto jubilatorio.
La decisión generó tensiones dentro de La Libertad Avanza, donde algunos diputados aseguran que “si no se puede sostener el veto, las provincias van a tener que recibir menos”. El oficialismo había intentado, sin éxito, bloquear la sesión como hizo semanas atrás, pero esta vez no logró evitar el quórum. Los votos clave provinieron, en parte, de legisladores que responden a gobernadores antes alineados con Milei.
El Gobierno nacional enfrenta ahora el desafío de frenar la ley en el Senado o enfrentar un eventual veto que podría incomodar aún más a medida que se acercan las elecciones. En ese contexto, la decisión de los legisladores catamarqueños de acompañar una política sensible como la mejora previsional se interpreta como una forma de marcar autonomía y enviar un mensaje claro a la Casa Rosada: los gobernadores también cuentan.
