El 29 de septiembre la Iglesia Universal celebra la fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Estos tres arcángeles son los únicos mencionados por nombre en las Sagradas Escrituras y son reconocidos por sus importantes roles en la historia de la salvación.
San Miguel Arcángel: Su nombre significa "¿Quién como Dios?". Es el Príncipe de la milicia celestial, el defensor de los hijos de Dios contra el demonio y el ángel protector de la Iglesia. Se le menciona en Daniel y en el Apocalipsis, donde libra la batalla contra el dragón. Es invocado en la lucha espiritual y contra el mal.
San Gabriel Arcángel: Su nombre significa "Fuerza de Dios". Es el mensajero divino por excelencia. Fue quien anunció a Zacarías el nacimiento de Juan el Bautista, y a la Virgen María la Encarnación del Hijo de Dios, el evento más trascendental de la historia humana. También le habló a José en sueños.
San Rafael Arcángel: Su nombre significa "Medicina de Dios" o "Dios ha curado". Se le menciona en el Libro de Tobías, donde acompaña a Tobías en su viaje, lo protege de peligros, cura a su padre Tobit de la ceguera y ayuda a Sara. Es el patrón de los viajeros, los enfermos, los cónyuges y el custodio de los médicos.
La celebración conjunta de estos tres arcángeles nos recuerda la presencia constante de los ángeles en nuestras vidas, su papel como mensajeros de la voluntad divina y como protectores celestiales que nos asisten en nuestro camino hacia Dios. Su fiesta nos invita a venerarlos y a invocar su intercesión en nuestras necesidades.
