Site icon Diario Inforama – Catamarca

Negocios en la mira: la voracidad de un flamante diputado

La carrera política de Jorge Exequiel Moreno es tan meteórica como exitosa. Fue abogado del Estado, luego presidió el Colegio de Abogados y, antes de concluir su mandato, en diciembre pasado asumió como diputado provincial por Fuerza Patria. Pero un mes antes de jurar creó junto a su pareja dos sociedades comerciales con amplio espectro. En Catamarca, tarde o temprano, la mayoría de las actividades económicas tocan la puerta del Estado. Más todavía si hay vínculos políticos influyentes.

En efecto, el 17 de noviembre de 2025 se inscribió formalmente en la Inspección General de Personas Jurídicas de la Provincia la firma “Nidavelir SAS (Sociedad de Acciones Simplificada)”, cuyo administrador titular es Jorge Exequiel Moreno, de 36 años, soltero y argentino, con domicilio real en calle Martínez Subiría Nº46, San Fernando del Valle de Catamarca. Mientras que la administradora suplente es su pareja, María Eugenia Aparicio, de 40 años y también soltera.

Extracto de la publicación de la SAS de Moreno en el Boletín Oficial de la Provincia.
Los administradores de Nidavelir: Moreno titular, Aparicio suplente.

Con la misma fecha, se anotó “Euforia SAS”, una sociedad que tiene como administradora titular a Aparicio, “comerciante, con domicilio real en calle Gerónimo Luis Cabrera Nº183, de San Fernando del Valle de Catamarca, Capital, Catamarca”, según la descripción formal. Curiosamente, el administrador suplente es su pareja, Moreno. Es decir, en ambas sociedades figuran los dos con distintas responsabilidades y domicilios.

A la inversa. En Euforia SAS, el titular es Aparicio, mientras que Moreno figura como suplente,

Como es habitual en la provincia, estas sociedades tienen un objeto amplio. Tanto “Nidavelir” como “Euforia” fueron creadas para dedicarse a la construcción (obras civiles, viales, hidráulicas, sanitarias, eléctricas, pavimentos y edificios, entre otras), servicios a empresas mineras, gastronomía, hotelería, turismo, operaciones inmobiliarias y de automotores, industrias y financieras, exportaciones e importaciones, asesoramiento técnico, minería en un sentido general y sector agropecuario. O sea, de todo.

Distintos momentos de la pareja Moreno-Aparicio, de lo político. Todo está en sus redes.

¿Qué es una SAS?

A diferencia de la Sociedad Anónima (SA), la principal característica de una Sociedad por Acciones Simplificada es que cuenta con una estructura flexible, con menos formalidades y costos. Y en muchos casos, el trámite de inscripción y la obtención del CUIT se realiza en 24 horas, con un contrato modelo estándar. Se trata también de un tipo societario diseñado para facilitar la constitución de empresas.

En cuanto al capital social, requieren uno inicial muy bajo. En Argentina, el capital mínimo equivale a dos salarios mínimos. Además, solo es necesario integrar el 25% del capital al momento de la constitución y cuentan con un plazo de dos años para completar el resto.

Al igual que en una SA, la responsabilidad de los socios de una SAS se limita estrictamente al capital aportado. Esto significa que el patrimonio personal de los dueños no corre riesgo ante deudas o compromisos legales de la empresa.

En el caso de “Nidavelir”, el capital social aportado por Moreno fue de $1.000.000, pero solo un 25% de eso en efectivo. El saldo podrá integrarlo en un plazo de dos años. Lo mismo ocurrió con “Euforia” y Aparicio como socia titular.

Desembarco veloz

Exequiel Moreno (así, con el segundo nombre, es más conocido) es hijo del abogado Jorge “Cabezón” Moreno, de extensa trayectoria política en el justicialismo catamarqueño. De hecho, en el oficialismo se admite que Exequiel no habría llegado muy lejos en el firmamento peronista de no haber sido por su padre.

Un repaso rápido: Jorge Moreno fue secretario de Gobierno del exintendente José Guido Jalil a fines de los ‘80, diputado provincial, senador por la Capital, ideólogo de la Renovación Peronista (junto a los hermanos Raúl y Fernando Jalil), ministro de Gobierno en 2019 y actualmente presidente del Tribunal de Cuentas de la Provincia.

Por eso no extraña que Exequiel hubiera ingresado al cuerpo de abogados de Fiscalía de Estado a poco de obtener su título universitario. Era un cargo que tenía asegurado casi por legado familiar.

Y tampoco sorprendió que hubiera encabezado en octubre de 2023 la Lista 1 "Unidos y organizados por la Abogacía" para competir por la conducción del Colegio de Abogados, una institución que viene en manos del oficialismo provincial desde hace una década. En esas elecciones, la lista “peruca” se impuso por el doble de votos a la encabezada por Federico Pague (exconcejal radical).

El saludo de "Maru" en una red y la toma de juramento de Moreno padre en el Colegio.

Así, Moreno hijo sucedió al frente del Colegio a Alexis Russo, quien a su vez estaba completando el mandato de Fernanda Rosales Andreotti, que había sido designada asesora general de Gobierno y posteriormente como ministra de la Corte de Justicia.

El acto de asunción de Moreno al frente del Colegio de Abogados resaltó por un hecho inédito: quien le tomó juramento no fue el presidente saliente -como correspondía- sino su padre, el presidente del Tribunal de Cuentas. Una auténtica muestra de desfachatez política.

Al frente de la institución, Moreno tuvo un desempeño moderado, aunque se permitió algunas manifestaciones públicas críticas sobre el Poder Judicial, al que calificó de “casta”, aunque no tuvieron continuidad. De hecho, unos meses después se mostró feliz junto al nuevo y más controvertido juez de la Corte, Jorge Bracamonte. Eso fue posterior a la encendida defensa pública del Colegio a favor de su designación. ¿Era necesaria?

Secuencia: del ataque a la "casta judicial" a la foto con el flamante juez de la Corte, Jorge Bracamonte.

Lo cierto es que a mediados de 2025, cuando largó la carrera electoral por la renovación legislativa, Moreno hijo se puso más activo de lo habitual en sus redes sociales. Una puesta en escena curiosa fue una producción audiovisual de su presencia en la inauguración del fastuoso edificio del Tribunal de Cuentas, donde por supuesto se fotografió junto a su titular.

Aunque no necesitó acreditar militancia política para ingresar en un lugar privilegiado en la lista de candidatos a diputados provinciales de Fuerza Patria. Fue el quinto de la nómina. Tan bien ubicado que hubiera resultado electo aún con el oficialismo derrotado.

Los comicios que confirmaron la hegemonía oficialista en Catamarca fueron en octubre de 2025. La proclamación de los electos se hizo el 1 de diciembre y unos días después asumieron las bancas. Lo usual -o deseable- es que entonces los legisladores pongan el foco en la misión conferida por el voto popular. Sin embargo, dos semanas antes Moreno y pareja estaban ocupados en inscribir sus sociedades comerciales con miras a futuros negocios. El compromiso legislativo puede esperar.

La publicación del Colegio de Abogados sobre la participación de E. Moreno en el acto de su padre.

Mientras Moreno cobra una dieta como diputado, “Maru” Aparicio no es una “comerciante” cualquiera. En efecto, en diciembre de 2025 fue designada como “asesora” del Ministerio de Gobierno, Seguridad y Justicia con un punto índice 2.20, el más alto de ese paraíso burocrático. Un sueldo muy cercano al de un ministro del Poder Ejecutivo.

De acuerdo con el perfil elegido en sus redes, Aparicio indica que lo suyo es la “Higiene y Seguridad Laboral”. Se desconoce si esa es efectivamente la tarea que tiene en el Gobierno. Sí, en cambio, puede observarse que está atenta a las actividades de su pareja y padre de su pequeña hija.

Extracto de la designación de Aparicio como asesora en la cartera política del Gobierno.

Un antecedente

El caso de Moreno remite a otro de existencia fugaz. Fue la creación de la sociedad anónima “Altcaly” por parte del exconcejal capitalino Juan Pablo Dusso, hijo del vicegobernador Rubén Dusso.

“Altcaly SA” fue firmada el 27 de septiembre de 2022 ante la escribana Joaquina Córdoba Gandini. Sus socios fueron Sonia Duda, ciudadana canadiense, casada y diseñadora de sistemas informáticos; y Dusso, entonces de 36 años, ingeniero en sistemas.

La primera actividad que la sociedad en su contrato social declaró fue la de “exploración, evaluación, explotación, adquisición de recursos mineros de cualquier clase y categoría, adquisición y explotación de concesiones mineras situadas en el país, de minerales de todas las clases, así como la fundición, refinamiento y elaboración de productos provenientes de los mismos, subproductos y sus derivados”.

Al principio, la SA estuvo presidida por Duda, pero tres meses después quedó en manos de Dusso. Los datos llamativos del contrato surgieron a partir del domicilio legal de Altcaly. La dirección establecida fue Sarmiento 415, San Fernando del Valle de Catamarca. Era el domicilio declarado por Duda como propio. Sin embargo, allí también funcionaba entonces la empresa “Audes Construcciones”, gerenciadora del proyecto de litio Tres Quebradas (3Q) en Fiambalá, financiado por la multinacional china Zijin Mining.

El director y representante de Audes Construcciones en Argentina era Sebastián (Shiyin, en chino) Fu, pareja de Duda. Los vínculos de Dusso padre con los inversionistas chinos eran tan evidentes que la creación de una empresa por parte de su hijo en sociedad con Duda provocó fuertes controversias en el Gobierno. Finalmente, la iniciativa quedó desestimada.

Dusso creó una sociedad anónima cuando todavía era concejal. Pero quedó en el archivo.

Riesgo potencial

En rigor, crear una sociedad comercial no es ningún delito; por el contrario, es absolutamente legal. Ni siquiera se trata de algo vedado para los legisladores provinciales o municipales. El problema es qué uso se le dará a la empresa.

Pero al margen de la legalidad, está la cuestión ética. Es decir, ¿es correcto y aceptable que un legislador o un funcionario se ocupe de montar un sello comercial en el ejercicio de su función? En el caso de Moreno ni siquiera había asumido como diputado y ya había inscripto dos sociedades con la pareja.

Lo otro es el riesgo en potencia. Dicho en otros términos, la posibilidad de que las sociedades comerciales se utilicen para hacer negocios a la sombra del Estado y merced a los contactos políticos o parentescos de sus titulares con quienes deciden el gasto público.

Porque en Catamarca, se sabe, son escasas las actividades económicas que funcionan 100 por ciento en la esfera privada, sin ninguna operación con el Estado.

En definitiva, habrá que observar con cuidado la marcha de los contratos con proveedores y prestadores por venir.

Exit mobile version