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La intendenta que derrocha simpatía y adeuda responsabilidad

Susana Zenteno asumió que el momento de hacer lo que le venga en ganas es ahora. Porque supone que no le debe explicaciones a nadie. Ni al Concejo Deliberante, ni al Gobierno, ni al partido y, lo que es más importante, ni siquiera a los vecinos de Valle Viejo. Por eso se fue de vacaciones al Caribe sin hacer el debido traspaso de mando, mientras en su entorno trataban de disculparla porque estaba “enferma”. A su regreso, intentó levantar la puntería con anuncios populistas. Como era de prever, el caso repercutió con fuerza.

La intendenta y su familia partieron a Bayahide, República Dominicana, el 24 de mayo pasado, es decir, un día antes de la celebración del acto con desfile incluido de la principal fecha patria argentina. Se alojaron en el lujoso resort Iberostar, donde la habitación más económica en base doble por 6 noches cuesta $4.300.000, sin incluir pasajes ni traslados.

Los primeros datos de su ausencia se precipitaron ese mismo sábado: el secretario de Coordinación del municipio, Rolando Contreras, le pidió por teléfono al presidente del Concejo Deliberante (CD), Lucas Cisternas, que encabezara el acto del 25 de Mayo porque la intendenta se encontraba “enferma”. Oficialmente luego se comunicó que estaba con una “indisposición sobreviniente”. Un eufemismo bien rebuscado.

Pero Cisternas, primera autoridad en la línea de sucesión municipal, se negó a aceptar porque dijo que un hijo suyo se encontraba con problemas de salud. De modo que la responsabilidad recayó en el concejal oficialista Franco Iramaín, quien incluso aprovechó el micrófono de un movilero para enviar saludos a Zenteno por su enfermedad y lamentar que no pudiera estar presente, por cuanto estos actos patrióticos son su delicia.

Hasta allí, el operativo de ocultamiento estaba funcionando. Como supuestamente Zenteno se encontraba en la jurisdicción de Valle Viejo, no era necesario instrumentar el mecanismo de delegación del mando municipal. Un trámite que debe ser formal y por escrito, no por teléfono, más todavía cuando no hay suficiente confianza entre el titular y el suplente.

Llegó el domingo 25 y, como es habitual, el escenario chacarero se llenó de color con las agrupaciones gauchas, fuerzas de seguridad, dependencias municipales y, esta vez, pocos alumnos y docentes debido al conflicto educativo provincial. Simultáneamente, la intendenta Zenteno compartía en sus redes sociales imágenes de la ceremonia. Y no postrada en su casa sino desde una paradisíaca playa caribeña. Pero hasta allí eso no se sabía públicamente.

Susana Zenteno junto al presidente del Concejo Deliberante, Lucas Cisternas (der.)

La escapada de Zenteno y sus dos hijas, una de ellas Marianela Sosa Zenteno, designada por su madre como secretaria de Acción Social de la comuna en abril pasado, recién salió a la luz dos días después. Danisa Schaefer Zenteno, su otra hija conocida por su afición a la red Tiktok, compartió imágenes de aquellas arenas blancas y agua turquesa. Luego, Radio Valle Viejo se comunicó con el hotel y confirmó que la intendenta estaba alojada allí con las hijas. Fue el comienzo del escándalo.

Cronología del bochorno

Así sucedieron los principales hechos que rodearon las vacaciones de la intendenta:

Sábado 24 de mayo

Domingo 25 de mayo

Lunes 26 de mayo

Martes 27 de mayo

Miércoles 28 de mayo

Viernes 30 de mayo

El caso de la intendenta Zenteno repercutió en los medios nacionales.

Sábado 31 de mayo

Lunes 2 de junio

Martes 3 de junio

Zenteno junto al gobernador Raúl Jalil en la rehabilitación de la Cuesta del Portezuelo.

Miércoles 4 de junio

Jueves 5 de junio

La interna peronista y el mensaje

La incursión caribeña de la intendenta podría representar un antes y un después en la relación, de por sí distante, que mantiene con el titular del CD, Cisternas. De hecho, cuando éste se percató de que efectivamente Zenteno no estaba enferma sino de vacaciones, cambió el tono de sus declaraciones.

En efecto, Cisternas denunció públicamente que existía un estado de “acefalía” en el Ejecutivo municipal, lo que a su criterio constituía una “falta grave”; que Zenteno pretendió pasar por “arriba del Concejo”; que él “no es cómplice” de ninguna maniobra para exculpar a la jefa de la comuna y que con este episodio “se ha cruzado un límite” institucional.

Cisternas asume como presidente del CD chacarero en diciembre de 2023.

Aunque Zenteno pretenda seguir minimizando los conflictos con su tono de maestra y su sonrisa a flor de piel, es claro que en Cisternas no tiene a un aliado sino a un rival en la interna oficialista y potencial aspirante al máximo cargo municipal chacarero.

Para más datos, el concejal Cisternas responde políticamente al vicegobernador Rubén Dusso. Fue precisamente en el Senado donde comenzó a pisar fuerte como director general de Licitaciones y Compras. Se sabe que Dusso no deja en manos de cualquier contador el manejo de esos recursos.

Ahora Cisternas, al mejor estilo opositor, pretende que Zenteno le detalle todos los fondos que recibió el municipio en lo que va del año. Es lógico que no obtenga respuesta, pero ya creó la duda sobre la debida transparencia que debería tener la gestión y no tiene.

Más allá de la interna, lo que la intendenta Zenteno no entiende, o se niega a entender, es que cometió un acto decididamente irregular al salir de la jurisdicción sin haber delegado el mando. Que mintió sobre la causa de su ausencia -o bien ordenó que otros mientan por ella- y que lo más relevante no es si puede pagar o no una estadía en un hotel 5 estrellas, sino el mensaje que da a los vecinos de Valle Viejo.

¿Cómo se explica que un jefe de gobierno tome vacaciones en el Caribe, Nueva York, Dubai o donde sea mientras en su tierra hay crisis económica y conflictos sociales? ¿Cómo es posible asimilar un ajuste en el cinturón frente a la ostentación de los políticos? ¿Qué pueden decir las familias que toman tierras en la desesperación si la responsable del área Social les responde con su bronceado? ¿Es irrelevante el ejemplo de los gobernantes?

En la antigua Roma, Julio César se divorció de Pompeya por una supuesta infidelidad, algo que nunca se comprobó. Cuando le preguntaron por su decisión, respondió: “Mi esposa debe estar por encima de toda sospecha”. Con el tiempo, la frase se popularizó en tercera persona: “La mujer del César, además de honrada tiene que parecerlo”.

La expresión alude a que la percepción pública es tan importante como la realidad de la conducta personal, especialmente para las figuras públicas.

Susana Zenteno debería asumir que sus días bajo el sol caribeño valen más por el mensaje que por el yerro institucional.

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