La advertencia, que se extenderá durante el transcurso de la tarde y la noche, pone en guardia a las comunidades locales debido a la magnitud que podrían alcanzar los fenómenos climáticos previstos para el cierre de la jornada. Ante la inminencia del temporal, los organismos de prevención ya comenzaron a difundir las principales recomendaciones de seguridad para resguardar a los pobladores.
Las zonas que se verán más impactadas por este frente meteorológico abarcan los departamentos de Antofagasta de la Sierra, Tinogasta, Belén, Santa María, Andalgalá y Pomán. En estas regiones, caracterizadas por su geografía de montaña y zonas áridas, las autoridades locales instan a extremar las precauciones viales y domiciliarias, ya que la combinación de la altitud y la fuerza del viento suele amplificar las consecuencias del fenómeno en el tejido urbano y rural.
El pronóstico oficial advierte que en las áreas de la cordillera, la Puna y el monte se registrarán vientos provenientes del noroeste con velocidades de entre 60 y 80 km/h. Sin embargo, la mayor preocupación radica en que el sistema de baja presión podría generar ráfagas extremas que alcancen o superen los 100 km/h en los sectores más elevados del territorio provincial. Este escenario plantea un riesgo significativo para las estructuras ligeras y el tendido eléctrico de las zonas afectadas.
Además del peligro que representan las fuertes ráfagas por sí mismas, los especialistas señalaron que las condiciones del tiempo podrían dar origen a episodios de viento blanco y reducción severa de la visibilidad. Esta combinación de polvo en suspensión y nieve soplada en las zonas altas representa una seria amenaza para la transitabilidad en los pasos cordilleranos y rutas de montaña, por lo que se aconseja a transportistas y conductores particulares postergar cualquier viaje no esencial hasta que finalice el alerta.
