
El Ministerio de Salud se suma a la campaña global del Día Mundial de la Diabetes, que este año impulsa la consigna internacional “Educación para proteger el futuro”. La iniciativa invita a mirar la enfermedad no solo desde el diagnóstico, sino como una oportunidad para aprender a cuidarse mejor. En Argentina, la prevalencia alcanza el 12,7%, según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, y se estima que una de cada dos personas con diabetes aún no lo sabe. Ante este escenario, los especialistas remarcan que la educación es clave para reducir complicaciones y mejorar la calidad de vida.
Desde el Hospital Interzonal San Juan Bautista, el Dr. Carlos Toloza, referente del Servicio de Endocrinología, subraya que la diabetes puede desarrollarse silenciosamente durante años. “La prevención, la detección temprana y el control de los factores de riesgo son fundamentales. Con un acompañamiento médico sostenido se puede enlentecer la evolución de la enfermedad y mejorar la calidad de vida”, sostiene el especialista. La diabetes tipo 2, la más frecuente, está asociada al exceso de peso, la mala alimentación y la inactividad física, y puede generar complicaciones como retinopatía, pie diabético o afecciones renales si no se controla a tiempo.
Aunque muchas veces no presenta señales iniciales, los profesionales recomiendan estar atentos a síntomas como sed excesiva, pérdida de peso inexplicable, aumento del apetito, micción frecuente o sequedad bucal. El diagnóstico se realiza mediante análisis de glucosa en sangre, como la glucemia en ayunas o la prueba de tolerancia oral a la glucosa. Detectarla a tiempo permite iniciar un tratamiento temprano y evitar complicaciones que pueden afectar de manera severa la salud y la autonomía de las personas.
El Servicio de Endocrinología del Hospital San Juan Bautista recuerda que la diabetes tipo 2 puede prevenirse con cambios simples pero sostenidos: mantener un peso adecuado, elegir una alimentación equilibrada, realizar actividad física regular, no fumar, moderar el consumo de alcohol y controlar el estrés. También destacan la necesidad de controles periódicos, especialmente en personas con antecedentes familiares, hipertensión, colesterol elevado o sobrepeso. En mujeres, haber tenido diabetes gestacional aumenta el riesgo futuro y requiere seguimiento médico. En esta jornada, el Ministerio de Salud refuerza que la educación, la prevención y la detección temprana siguen siendo las herramientas más efectivas para proteger la salud y la calidad de vida.