El economista y docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Catamarca, Marcelo Altamirano, aseguró que el ajuste del Gobierno nacional ya tiene consecuencias concretas en las provincias y que Catamarca está entre las afectadas por la pérdida de recursos en términos reales.
Durante una entrevista en el programa El Ágora, explicó que el actual enfoque económico apunta a sostener el equilibrio fiscal a partir de una fuerte reducción del gasto público. “Estos modelos parten de la idea de que, una vez ordenadas las variables macroeconómicas, la economía se acomoda sola. El tema es cómo se llega a ese equilibrio”, planteó.
En ese sentido, sostuvo que la estrategia de recorte ya se refleja en los números. Durante la entrevista, exhibió datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso en los que se observa que, al comparar el primer trimestre de 2023 con el de 2026, la mayoría de las partidas muestran caídas. “Salvo el pago de intereses de la deuda y algunos casos puntuales, todo el resto disminuye”, indicó, y mencionó entre los ejemplos la fuerte baja en las transferencias a las provincias, con recortes que en algunos casos alcanzan el 100%, incluyendo programas como el FONID.
A partir de esa situación, señaló que el impacto en la actividad económica es directo. “El gasto público es parte de la demanda. Si se reduce, la economía necesariamente se desacelera”, afirmó. También puso el foco en la coparticipación y explicó que, entre marzo de 2025 y marzo de 2026, los envíos a las provincias prácticamente no crecieron en términos nominales, mientras la inflación avanzó con mayor fuerza. “Los recursos aumentaron alrededor de un 20%, pero con una inflación del 33%, en términos reales hay una pérdida de unos 13 puntos”, detalló. “Si antes podías sostener diez prestaciones, hoy apenas podés sostener siete”, ejemplificó.
Sobre el escenario a corto plazo, consideró que no hay margen para una recuperación económica rápida y que el deterioro de la actividad económica llevará tiempo en revertirse. Además, señaló que un eventual cambio brusco, como una expansión del gasto, podría generar nuevas presiones inflacionarias en un contexto donde la producción ya se redujo.
Frente a este panorama, planteó que las provincias deben dejar de esperar soluciones desde Nación y comenzar a generar estrategias locales. “No creo que haya un cambio en la lógica del Gobierno nacional, por lo tanto hay que pensar estrategias locales”, sostuvo.
En esa línea, propuso avanzar en herramientas financieras que permitan mejorar la liquidez y dar previsibilidad. Como ejemplo, mencionó los fondos que ingresan diariamente por coparticipación y que permanecen varios días en el sistema bancario antes de ser utilizados. “Ese dinero genera una renta que hoy queda en los bancos. La discusión es si se puede transformar en una herramienta financiera que beneficie a la provincia”, concluyó.
