El Gobierno cerró noviembre con un superávit fiscal de $599.954 millones, impulsado por mayores ingresos y un control del gasto. Este resultado positivo ratifica el camino de ajuste fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y posiciona al Ejecutivo en buen lugar para cumplir con la meta anual acordada. A pesar del superávit, el impacto del esquema fiscal sobre las provincias, como Catamarca, continúa siendo una preocupación latente.
El superávit primario alcanzó los $2.128.009 millones, lo que representa un crecimiento significativo respecto a otros meses. Con estos números, el Sector Público Nacional acumuló un superávit financiero equivalente a aproximadamente 0,6% del Producto Bruto Interno (PBI) y un superávit primario cercano al 1,7% del PBI en los primeros 11 meses del año. Esto pone al Gobierno en camino de cumplir con el objetivo fiscal del FMI, que exige un superávit primario de 1,6% del PBI para fin de año.
El crecimiento de los ingresos, que alcanzaron los $11.402.650 millones en noviembre, se explicó principalmente por los aumentos en derechos de importación, aportes a la seguridad social y el IVA. Sin embargo, desde el Ministerio de Economía señalaron que la vigencia de impuestos reducidos a lo largo del año moderó el crecimiento de ciertos rubros. Por otro lado, el gasto primario mostró un aumento del 12,7%, con una mayor concentración en las prestaciones sociales y subsidios energéticos.
En este contexto, diciembre se perfila como un mes decisivo para cerrar el año conforme al compromiso con el FMI. El informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) advierte que el Gobierno necesitará una reducción del gasto no indexado para cumplir con los objetivos fiscales, lo que podría generar un desafío adicional, especialmente con la rigidez del gasto vinculado a la inflación.
