
El continente europeo está siendo azotado por una de las olas de calor más severas en lo que va del año, lo que llevó a varias naciones a activar protocolos de emergencia ante temperaturas que se acercan a marcas históricas. Francia, Alemania, Italia y España se encuentran entre las regiones más perjudicadas por este fenómeno climático, que interrumpe la rutina diaria, golpea al sector turístico y enciende alarmas por sus consecuencias económicas.
En Francia, las proyecciones oficiales indican que para este domingo 35 de los 96 departamentos del país estarán en alerta roja por el calor sofocante. Se estiman picos térmicos de entre 39°C y 40°C que se extenderán desde el suroeste hasta la zona de París y Borgoña, con la posibilidad de que en ciertos puntos se llegue a los 41°C.
Luego de una reunión de emergencia convocada por el Ejecutivo, el primer ministro Sébastien Lecornu ordenó limitar la venta y el consumo de bebidas alcohólicas en los eventos masivos que se lleven a cabo en las zonas con alerta máxima, como los festivales programados por la Fiesta de la Música. En tanto, la intendencia de París resolvió que varios parques permanezcan abiertos durante toda la noche para que los ciudadanos tengan lugares donde refrescarse.
Alemania, Italia y España también activaron medidas por el calor extremo
Alemania está cubierta por alertas meteorológicas en casi todo su territorio. La agencia nacional de clima reportó que las temperaturas podrían rondar los 38°C y advirtió sobre la posible aparición de tormentas fuertes debido a la mezcla de calor y humedad.
En Italia, donde se prevén marcas de entre 36°C y 37°C, la temperatura ya está alterando el movimiento turístico en distintas urbes. En Roma, numerosos visitantes deambularon por las inmediaciones del Coliseo bajo un sol abrasador y buscaron alivio en los túneles cercanos al antiguo Templo de Claudio. En Bolonia, una de las localidades más cálidas de la península, tanto residentes como viajeros se refrescaron en fuentes históricas y se resguardaron bajo los pórtechos techados.
España, por su parte, adoptó decisiones vinculadas al Mundial 2026. La federación local optó por clausurar la fan zone montada en la Plaza de Colón, en Madrid, donde se habían instalado pantallas gigantes para que el público viera el partido entre España y Arabia Saudita. La medida se tomó para prevenir inconvenientes asociados a las condiciones climáticas extremas.
Los expertos señalan que el cambio climático está haciendo que estos episodios sean cada vez más frecuentes e intensos en Europa, lo que dispara los peligros para la salud y los costos económicos. En esa línea, el titular del Banco de Francia, Emmanuel Moulin, afirmó que las olas de calor perjudican la actividad económica a mediano plazo, producto de la disminución de la productividad y las distorsiones que provocan en varios rubros.