El fútbol máster catamarqueño volvió a escribir una página destacada fuera del país. En la ciudad de Salto, Uruguay, el equipo «Grupo Cata» se consagró campeón del Campeonato Internacional de Fútbol Máster, coronando una actuación sólida y consistente de principio a fin.
Pero el título no fue lo único. La delegación dejó una huella que trascendió lo deportivo: recibió la Copa Fair Play, un reconocimiento que pone en valor el respeto, la conducta y el espíritu del equipo dentro y fuera de la cancha. A eso se sumó el premio a la valla menos vencida, reflejo de una defensa firme y arqueros que respondieron en cada momento clave del torneo.
El logro también tiene un significado especial por la forma en que se construyó. El plantel reunió jugadores de distintos puntos de la provincia —Capital, Santa María, Valle Viejo, Pomán, Fray Mamerto Esquiú y Paclín— en una verdadera muestra de integración territorial. Esa diversidad se transformó en fortaleza colectiva y quedó simbolizada en el arco, donde Aguero y López, representantes de distintas ligas, compartieron el reconocimiento defensivo.
