
La judoca catamarqueña Mikaela Rojas atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y lo ratificó este fin de semana en San Juan, donde se quedó con el primer puesto en el Nacional Apertura, dentro de la categoría hasta 56 kilos. Un logro que no solo suma una medalla, sino que confirma su crecimiento competitivo.
Pero el camino no empezó ahí. Detrás de este resultado hay preparación, esfuerzo y rodaje internacional. Entre el 22 de marzo y el 4 de abril, Rojas formó parte de un exigente campo de entrenamiento en Brasil, afinando detalles y elevando su nivel de cara a una temporada cargada.
Sin tiempo para pausas, el calendario ya le marca el próximo desafío: este sábado competirá en el Panamericano de Panamá, una cita clave donde buscará medirse con lo mejor del continente.
Con confianza, ritmo y objetivos claros, Mikaela Rojas sigue avanzando. Y lo hace dejando en claro que su techo todavía está más arriba.


