
Este 4 de septiembre se celebra el Día Internacional del Taekwondo, una fecha que recuerda cuando este arte marcial coreano fue reconocido dentro de los Juegos Olímpicos en 1994, un momento que marcó un antes y un después en la historia del deporte a nivel mundial. A partir de esa incorporación, el taekwondo adquirió un reconocimiento global y abrió la posibilidad de desarrollarse como disciplina competitiva en distintos continentes.
En Argentina, el hito más significativo llegó en 2002, cuando el correntino Sebastián Crismanich se convirtió en el primer argentino en ganar una medalla de oro olímpica en taekwondo, colocando al país en el mapa internacional de este deporte. La gesta de Crismanich no solo consagró su carrera, sino que también consolidó la disciplina como una opción reconocida y respetada dentro del deporte argentino, convirtiéndolo en una figura emblemática y en un referente para las nuevas generaciones de atletas.
La historia del taekwondo y sus corrientes
La historia del taekwondo en Argentina tiene raíces que se remontan a la llegada del maestro Hang Chang Kim, quien tras finalizar su servicio en el ejército coreano, fue contactado por el General Choi Hong Hi, reconocido como el fundador de la International Taekwon-do Federation (ITF). Choi le enseñó personalmente el estilo ITF y le encomendó la misión de difundir este arte marcial en el extranjero. Así, en junio de 1967, Kim llegó a Argentina, donde comenzó a enseñar y a sentar las bases del taekwondo argentino, transmitiendo no solo técnicas, sino también la filosofía, disciplina y valores que caracterizan a esta disciplina.
Con el paso de los años, el taekwondo enfrentó desafíos y transformaciones. La división entre los estilos ITF y WT surgió a raíz de conflictos políticos y diferencias en Corea, luego de la separación entre Corea del Norte y Corea del Sur. Mientras la ITF mantenía un estilo más tradicional, enfocado en la práctica de formas, defensa personal y control técnico, la WT, conocida anteriormente como WTF, buscaba adaptar el taekwondo al ámbito deportivo y olímpico, destacando el combate full-contact y la espectacularidad de las patadas y movimientos. Esta fractura provocó cambios en la enseñanza del taekwondo argentino, obligando a instructores como Kim a navegar entre presiones políticas y la necesidad de mantener sus raíces coreanas mientras se adaptaban a nuevas corrientes.
En este contexto, la influencia de Kim fue determinante para desarrollar la disciplina en Argentina, formando cinturones negros, instructores y clubes que hoy continúan expandiendo la práctica del taekwondo en todo el país. La enseñanza de Kim no se limitó solo a la técnica, sino que siempre subrayó los valores fundamentales del taekwondo como son la cortesía, integridad, perseverancia, autocontrol y el espíritu indomable.
El maestro en Han Chang Kim en Catamarca
El año 2023 marcó un hito a nivel provincial con la visita del maestro Han Chang Kim a Catamarca, donde ofreció una clase magistral en la que participaron alumnos, cinturones negros y maestros de toda la región. Durante el evento, realizado en el polideportivo de la capital, Kim compartió su conocimiento, recordó los inicios del taekwondo argentino y destacó el nivel que ha alcanzado el país en esta disciplina. A sus 86 años, continúa transmitiendo su pasión y enseñanzas, consolidándose como un ícono vivo del taekwondo en Argentina y un puente entre la historia y el presente del deporte.
El Día Internacional del Taekwondo no solo celebra un deporte, sino también la historia, la filosofía y la influencia de quienes hicieron posible que hoy Argentina cuente con referentes olímpicos y maestros que mantienen viva la tradición y el espíritu del taekwondo.