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Lucas Moya, el catamarqueño que rozó la historia grande de Rosario Central y compartió camino con Ángel Di María

Mientras Rosario Central se prepara para el reestreno de Ángel Di María con su camiseta más querida, en Catamarca hay un exfutbolista que mira ese regreso con una mezcla de orgullo y recuerdos personales. Se trata de Lucas Moya, mediocampista nacido en esta provincia, que debutó en Primera División con el club rosarino y compartió vestuario, entrenamientos y pretemporada con el hoy campeón del mundo.

La historia de Moya, que hoy está retirado del fútbol y vive nuevamente en su provincia natal, es la de un jugador que se formó lejos de casa, pasó por el fútbol internacional y fue parte de una generación cargada de talento. Entre esas vivencias, conserva una anécdota particular y poco conocida que lo cruza, casi por azar, con el debut oficial de Di María en Primera División. No se trata de un punto de quiebre ni de una "bisagra" para la carrera del actual ídolo canalla, pero sí de un detalle que retrata cómo se entrelazan los caminos en el fútbol.

En esta nota, repasamos esa historia compartida, el paso de Moya por Rosario Central y su recorrido por distintos países y clubes argentinos, en un viaje que empezó cuando apenas tenía 16 años y que, años después, lo trajo de vuelta a Catamarca.

Postales que simbolizan el paso de Moya por el fútbol grande de Argentina: festejando goles con Marco Ruben y el boliviano Ronald Raldes, o enfrentando al River de Ariel "Burrito" Ortega.

Del sueño juvenil a la Primera: los años en Rosario Central

Lucas Moya dejó Catamarca en 2003 para incorporarse a las divisiones inferiores de Rosario Central. En poco tiempo, su rendimiento lo catapultó desde Séptima División a la Reserva, y apenas dos años después, logró debutar en Primera: fue el 27 de agosto de 2005, ante Lanús, en el triunfo por 4 a o del "Canalla" por la cuarta fecha del Torneo Apertura en el "Gigante de Arroyito". El técnico del equipo era Ángel Tulio Zof, acompañado por Ariel Cuffaro Russo.

“Todo me pasó muy rápido".

"En dos años ya estaba en el plantel profesional. De los 15 años que estuve lejos de mi familia, esos inicios en Rosario fueron de mucho aprendizaje”, recuerda el propio protagonista.


Una anécdota que pocos conocen: el debut de Di María

En la previa a que Central disputará la ultima fecha de ese torneo, otro juvenil estaba empezando a hacer sus primeros movimientos en el plantel profesional: Ángel Di María. En ese entonces, el “Fideo” aún no estaba fichado en AFA y solo jugaba en la Liga Rosarina. El plan original del cuerpo técnico era que Moya jugara de titular en Primera, mientras Di María lo hiciera en Reserva.

Pero una situación cambió ese esquema: “El jueves anterior al partido, la última práctica en el Gigante de Arroyito, me quedé dormido. Yo vivía en la pensión de Central, en Ciudad Deportiva. Llegamos tarde con Emilio ‘Cachi’ Zelaya. Nos multaron y eso alteró todo”, cuenta Moya.

Esa llegada tarde hizo que él bajara a Reserva y Di María tomara su lugar en el plantel de Primera. Ángel terminó ingresando en el segundo tiempo del empate ante Independiente.

“Entró, la desconoció. Si no recuerdo mal, tiró el centro del gol. Y desde ahí no paró más”, rememora Lucas.

No se trata de un hecho que definiera la carrera del hoy campeón del mundo, pero sí de una escena de vestuario que muestra lo impredecible del camino futbolero, y que hasta ahora, muy pocos conocían.


El pibe callado, la pretemporada y la llamada pendiente

“Ángel siempre fue muy calladito. Humilde. Nos llevábamos un año de diferencia. Compartimos algunas cosas fuera de los entrenamientos”, dice Moya. En una de las primeras pretemporadas con el plantel profesional, en La Cumbre (Córdoba), ocurrió otro gesto que hoy recuerda con cariño: “No tenía plata para llamar a sus papás. Le presté un poco para que pudiera hacerlo".

"Aparecí en una foto de su serie en Netflix”, cuenta entre risas.


Una carrera que cruzó fronteras

Después de su paso por Rosario Central —donde estuvo hasta 2011— Moya jugó en Venezuela y Ecuador, sumando experiencia internacional. Luego volvió al país: pasó por San Lorenzo de Alem, estuvo cuatro meses allí, y más tarde se sumó a Santamarina de Tandil, donde logró el ascenso a la B Nacional. También jugó en Central Córdoba de Rosario y PSM Fútbol, participando en torneos regionales.

Años después, decidió retirarse del fútbol profesional y volver a Catamarca, donde hoy reside.


Un camino propio, con recuerdos imborrables

Lucas Moya no jugó ningún partido oficial junto a Ángel Di María, pero compartió el comienzo. El mismo vestuario, las mismas prácticas, los mismos sueños. Hoy, mientras todo Rosario Central se prepara para volver a ver al “Fideo” en el Gigante de Arroyito, Moya mira desde Catamarca con la satisfacción de haber sido parte de esa historia —aunque más no sea— desde el silencio, el sacrificio y esa serie de momentos que solo el fútbol puede regalar.

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