La familia de Tomás Carrizo Brizuela dio a conocer una nueva actualización sobre su estado de salud, luego de haber confirmado días atrás la remisión completa del linfoma no Hodgkin de células T que atravesó durante su tratamiento en el Hospital Garrahan, en Buenos Aires.
Según el comunicado, el equipo médico analizó el caso junto a especialistas internacionales debido a la complejidad de la enfermedad y a la escasa evidencia clínica disponible en pediatría para este tipo de diagnóstico.
En ese marco, se resolvió no realizar tratamiento de mantenimiento, al considerar que es la mejor conducta médica en la situación actual del paciente.
Un caso con evolución favorable
La familia destacó que Tomás continúa con una evolución positiva y presenta una recuperación inmunológica que, habitualmente, se observa recién varios meses después de un autotrasplante de médula ósea, procedimiento que formó parte de su tratamiento.
Este avance representa un paso importante dentro del proceso de recuperación, que sigue siendo monitoreado de manera constante por el equipo médico.
Posible regreso a la escuela
Otro de los puntos más alentadores es la posibilidad de que el adolescente pueda retomar su escolaridad en el corto plazo, algo que la familia calificó como un hecho significativo dentro de su recuperación.
Últimos controles y cierre de etapa
De acuerdo a lo informado, está prevista una cirugía ambulatoria para la extracción del catéter y un último control en Buenos Aires el próximo 20 de julio. En esa instancia, Tomás podría participar del gesto simbólico de “tocar la campana”, que marca el final del tratamiento oncológico.
Regreso a Catamarca y agradecimiento
La familia también expresó que estos avances permiten proyectar el regreso a Catamarca, luego de un extenso período de tratamiento en Buenos Aires.
En el mensaje difundido, agradecieron el acompañamiento de familiares, amigos y vecinos que siguieron de cerca la evolución del adolescente con muestras de apoyo y solidaridad.
