
Hay mascotas que se convierten en parte de una familia. Otras, con el paso del tiempo, logran ganarse el cariño de toda una comunidad. Ese fue el caso de Giselle, la perra que durante años fue la compañera inseparable de quienes trabajan en YPF El Jumeal y de los cientos de clientes que diariamente pasaban por la estación.
Tras su fallecimiento, el equipo decidió rendirle un homenaje muy especial. Desde esta semana, una estatua con su figura y su caracterÃstico collar ocupa un lugar destacado dentro del local, para mantener vivo el recuerdo de quien se transformó en un verdadero sÃmbolo del lugar.
La escultura la muestra con el chaleco azul que la identificaba y una placa con su nombre, tal como muchos la recuerdan.
"Durante muchos años nos acompañó y recibió con cariño a quienes pasaban por nuestra estación. Este año nos tocó despedirla, pero su recuerdo seguirá vivo entre nosotros", expresaron desde la empresa al presentar el homenaje.
Además, agradecieron a todas las personas que compartieron algún momento con ella: "Gracias a todos los que la conocieron y le brindaron una caricia o una sonrisa. Giselle siempre tendrá un lugar en nuestra historia y en nuestros corazones".
El gesto rápidamente despertó la emoción de clientes habituales y usuarios de las redes sociales, quienes recordaron a la perra como una presencia infaltable en la estación y celebraron que su memoria permanezca para siempre en el lugar donde pasó gran parte de su vida.