La noticia sorprendió incluso a muchos colegas del ámbito periodístico local. Marcelo Toledo, periodista y trabajador de medios de comunicación de Catamarca, confirmó que integra desde hace una década el jurado de los Premios Carlos Gardel, uno de los reconocimientos más importantes de la música argentina. Según explicó, durante mucho tiempo mantuvo un bajo perfil respecto a esta tarea por cuestiones vinculadas al resguardo de las instancias de votación, aunque en los últimos años CAPIF comenzó a solicitar mayor visibilidad sobre quienes participan del proceso.
Toledo detalló que actualmente el jurado está compuesto por alrededor de 400 personas de distintos puntos del país, aunque reconoció que la mayor concentración continúa estando en Buenos Aires. En ese contexto, remarcó la importancia de sumar representantes del interior para aportar nuevas miradas sobre la música nacional. “Estaría buenísimo que seamos muchos más, porque tenemos ganas también desde Catamarca de aportar algo a la música y a la industria”, expresó a la prensa local.
En relación con la música folclórica y los artistas del NOA, el periodista sostuvo que existe un enorme potencial artístico que todavía no logra el reconocimiento suficiente a nivel nacional. En ese sentido, mencionó que numerosos músicos catamarqueños participaron en instancias de postulación a los Gardel, aunque muchos no lograron avanzar en las primeras etapas. Para Toledo, esto responde en parte al desconocimiento que todavía existe sobre la producción musical del interior del país y consideró necesario generar mayor visibilidad para los artistas regionales.
Además, explicó cómo funciona el sistema de votación de los Premios Gardel, que actualmente se realiza a través de una plataforma digital con distintas etapas de evaluación. Allí, los jurados escuchan, investigan y analizan a los artistas antes de emitir un voto. Toledo aseguró que el desafío actual de la industria musical es lograr que las nuevas producciones trasciendan el impacto inmediato de las redes sociales y perduren en el tiempo. “Tenemos que empezar a trabajar para que la música no sea efímera y pueda traspasar generaciones”, afirmó.
