Catuchas

La solidaridad detrás de los vestidos donados como promesa a la Virgen del Valle

En la Catedral, mujeres voluntarias restauran vestidos y trajes donados como un acto de fe para que otras personas puedan usarlos en bodas, cumpleaños y graduaciones.

Por Lucila Ledesma Dalal

Detrás de las paredes de la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, en Catamarca, funciona desde hace años una tarea silenciosa que mezcla fe, solidaridad y esperanza. Se trata de María Solidaria, el grupo de voluntariado que durante las festividades marianas recolecta y distribuye alimentos y donaciones para personas necesitadas, pero que además lleva adelante una obra menos conocida y profundamente emotiva, el alquiler social de vestidos y trajes para ocasiones especiales.

Vestidos de novia, de 15 años, túnicas, ropa de bautismo y trajes son cuidadosamente resguardados por las voluntarias, quienes reciben estas prendas como promesas realizadas a la Virgen del Valle. Luego de acondicionarlas y repararlas, las ponen a disposición de familias que no cuentan con recursos suficientes para afrontar los altos costos de un alquiler tradicional.

En diálogo con INFORAMA, Rosa Barrionuevo, una de las voluntarias que presta servicio desde 2016, contó cómo vive esta tarea que combina la ayuda social con la alegría de acompañar momentos importantes en la vida de otras personas.

“Acá hay muchas cosas que uno puede reformar para alegrarle la vida a otros”, expresó mientras mostraba algunos de los vestidos donados.

Rosa explicó que muchas familias llegan con ilusión y esperanza buscando una prenda para un cumpleaños, una boda o una graduación. En muchos casos, dijo, la situación económica impide acceder a un vestido en comercios tradicionales.

“Por ahí es triste cuando vienen, lo necesitan y no les queda. Te ponen una carita y te miran. Entonces también alegra el alma decirles que sí, que está el vestido y que les sirve”, relató emocionada.

Cada prenda tiene detrás una historia de fe. Muchas madres prometen donar el vestido de 15 años de sus hijas a la Virgen del Valle luego de concretar la celebración. Lo mismo ocurre con vestidos de novia o de bautismo, que luego pasan a formar parte de esta cadena solidaria.

Las voluntarias no solo organizan las prendas. También las lavan, las reparan y las transforman. Rosa contó que muchas veces modifica detalles, cambia adornos o realiza bordados utilizando materiales donados para modernizarlos.

“Soy de bordar también. Entonces hago un bordado con lentejuelas y cosas que acá mismo donan. Hay muchas cosas que uno puede reformar para alegrarles la vida a otros”, explicó.

Aunque algunas personas puedan considerar superficial el trabajo con vestidos de fiesta dentro de una organización solidaria, Rosa sostiene que también se trata de una manera de brindar felicidad y dignidad. “Es lindo cuando alguien se siente contento porque te lo transmite”, afirmó.

Actualmente, una de las mayores demandas tiene que ver con ropa para egresados y vestidos de fiesta juveniles. Por eso, desde María Solidaria invitan a la comunidad a colaborar con donaciones que puedan servir a otras familias.

Para Rosa, el voluntariado es también una forma de expresar su fe y agradecimiento. “Siempre le digo a la Virgen gracias por permitirme entrar a tu casa a trabajar para los demás. Yo vengo a trabajar para el humano en honor a la Virgen”, señaló.

En silencio y lejos de los reflectores, las voluntarias de la Catedral sostienen una obra que demuestra que ayudar no siempre significa solamente cubrir necesidades básicas, sino también acompañar los sueños, las emociones y los recuerdos que marcan la vida de las personas.

Cómo donar y precios de los alquileres

María Solidaria funciona en el Santuario de Nuestra Señora del Valle y Catedral Basílica. Las voluntarias atienden los martes, miércoles y viernes de 9 a 12 horas, y de lunes a viernes de 16 a 20 horas.

Las personas interesadas en donar vestidos y trajes pueden entregarlos en la secretaría de la Catedral de de lunes a viernes de 8 a 12 horas y de 17 a 20 horas

El alquiler de los vestidos tiene un costo de $20.000, más una garantía de $5.000 que es reintegrada al momento de la devolución, siempre que la prenda no requiera arreglos o reparaciones.