El equipo presentó un sistema circular pensado para enfrentar la escasez hídrica, una problemática urgente en muchas regiones del mundo. Su propuesta permite tratar y reutilizar el agua de manera eficiente, combinando tecnología y sustentabilidad en un modelo aplicable a distintos entornos urbanos y rurales.
La historia del proyecto comenzó durante la etapa escolar de los jóvenes, cuando aún cursaban estudios secundarios. Actualmente, Paula, Leopoldo y Martina continúan su formación universitaria, consolidando una trayectoria marcada por la creatividad, la investigación aplicada y el compromiso con soluciones sostenibles.
Este reconocimiento internacional no es el primero para el equipo. El año pasado ya habían recibido otro premio en un evento similar, confirmando que el talento catamarqueño tiene proyección global y que los jóvenes de la provincia están preparados para generar un impacto positivo más allá de sus fronteras.
