Catuchas

"La Liebre", el nuevo atractivo turístico de la Quebrada de Belén

La obra fue realizada por los artistas Nerio Casimiro en escultura y Marta Palavecino con la pintura, ambos de la ciudad de Belén.
Por Valentina Ganancias

    La zona de la quebrada de Belén fue declarada hace tiempo como reserva natural mediante la Ordenanza Nº 1190/20 con el objetivo, principalmente, de preservar el entorno, su flora y su fauna, y también proteger el Río Belén de cuyo cauce continuo se obtiene el agua para consumo y riego de la Ciudad. En el marco de este proyecto, se decidió involucrar el arte para crear réplicas de los animales propios del departamento, como el quirquincho, suri, liebre, llama y vicuña.

    El año pasado se instaló la primera de estas creaciones, "El Quirquincho", y tuvo un merecido reconocimiento, además de una gran circulación en redes sociales. Fue realizada por Nerio Casimirio, escultor belicho, y los trabajos de pintura estuvieron a cargo de Fernanda Miranda y sus ayudantes Víctor Pereyra y Esteban Saracho.

    Esta semana se conoció la incorporación a la zona de una nueva réplica creada por el mismo artista: La Liebre. En esta oportunidad, la pintura de la obra estuvo a cargo de la belicha Marta Palavecino. Se trata de una escultura de 2 metros por 1,5 metros de altura y con un peso de 400 kilos aproximadamente. Está constituida por hierro, concreto y fibra de vidrio.

    Los trabajos son encargados por la Municipalidad de Belén, desde la Secretaría de Turismo, y pretenden instalar puntos claves como atractivos turísticos integrando el paisaje con el arte representativo de la fauna local.

    Nerio Casimiro es un apasionado por el arte desde muy joven, pero a sus 18 sintió que la pintura y el dibujo no satisfacían sus necesidades artísticas, quiso algo más. Así empezó a incursionar en la creación de figuras con arena. Con un amigo, por diversión, representaron un delfín con arena en el dique de su ciudad y luego subió la foto a sus redes sociales, allí descubrió que lo suyo era la escultura. Una profesora de alfarería vio la imagen del delfín y decidió invitar a Nerio a su taller. Desde ese momento, el artista no ha parado de crear obras alucinantes y ahora reconocidas y puestas en valor.