
La 55° Fiesta Nacional e Internacional del Poncho volvió a mostrar que la gastronomía también es protagonista del evento. Esta vez, el municipio de Los Varela, en el departamento Ambato, presentó un tamal gigante de más de 20 kilos, una propuesta que atrajo la atención de cientos de visitantes en El Patio del Poncho.
Desde las primeras horas de la jornada, el aroma de la preparación comenzó a invadir el Predio Ferial. Entre ollas, chalas y cucharones, una familia trabajó durante horas para cocinar una de las recetas más tradicionales de la cocina catamarqueña y luego compartirla con el público.
Una semana de trabajo para una receta tradicional
La elaboración estuvo a cargo de Susana Martínez, vecina de El Bolsón, junto a su esposo Leoncio Villafañez y dos de sus hijos, quienes aceptaron la invitación del municipio para llevar adelante el desafío.
Durante casi una semana prepararon todos los ingredientes. El relleno incluyó carne de cinco cabezas, cuya cocción demandó alrededor de siete horas cada una, además de más de 20 kilos de zapallo anco. Una vez listas las preparaciones, comenzó el armado del tamal, el proceso más complejo para conservar su estructura.
Mientras Leoncio se ocupó de la mezcla de condimentos, uno de los secretos del sabor familiar, Susana realizó el delicado trabajo de entrelazar hoja por hoja las chalas para contener el abundante relleno y mantener intacta la forma del tamal durante toda la cocción.
Una tradición que crece en el Poncho
La iniciativa forma parte del proyecto Tradiciones Ambateñas, con el que los municipios del departamento buscan difundir las recetas que identifican a la región.
En las últimas ediciones de la Fiesta del Poncho, Ambato presentó distintas preparaciones típicas. En 2024, La Puerta elaboró una gran sasta, el tradicional revuelto con charqui, cebolla, morrón y huevo. Luego fue el turno de El Rodeo, que sorprendió con una tortilla al rescoldo gigante. Este año, Los Varela tomó la posta con un tamal de más de 20 kilos, reafirmando el valor de la gastronomía como parte del patrimonio cultural de Catamarca.
Además de su tamaño, la preparación buscó rescatar el trabajo familiar y las recetas que pasan de generación en generación, transformando un plato típico en una de las postales más llamativas de esta edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho.


