Una situación de extrema vulnerabilidad operativa y civil fue puesta al descubierto en la zona sur de la capital provincial. La empresa Aguas de Catamarca SAPEM detectó asentamientos y ocupaciones irregulares sobre las trazas de las cañerías de impulsión y en inmediaciones de los pozos 58, 61, 62 y 64, ubicados sobre ambas márgenes del Río del Valle, al sur de la ciudad. El hallazgo encendió las alarmas de las autoridades sanitarias debido al inminente riesgo de colapso que presentan las instalaciones manipuladas.
Durante una inspección realizada por personal técnico de la empresa, se constató que los ocupantes instalaron cierres perimetrales alrededor de los pozos y sobre las cañerías; además, se detectaron conexiones clandestinas y una fuga en una válvula esclusa, provocada por una manipulación precaria y sin autorización. Estas maniobras no solo configuran un delito, sino que dañan la infraestructura que abastece a miles de usuarios.
La mayor preocupación de los ingenieros radica en la potencia de los caudales comprometidos y la imposibilidad técnica de utilizarlos para el consumo directo sin una infraestructura adecuada. Estas cañerías son conductos troncales que transportan aproximadamente 300 metros cúbicos de agua por hora y trabajan con presiones de entre 11 y 12 kg/cm², por lo que no son aptas para conexiones domiciliarias y cualquier intervención representa un riesgo grave para las personas. Un intento de perforación artesanal en estos ductos equivale a manipular una fuerza hidráulica letal para el cuerpo humano.
El impacto de un siniestro en esta zona no se limitaría únicamente a las familias que ocupan ilegalmente el terreno, sino que se extendería a toda la comunidad. Desde la prestataria explicaron que una rotura podría provocar la salida de agua a gran velocidad, lesiones graves, socavaciones, anegamientos, daños en viviendas y la interrupción del servicio de agua potable en distintos sectores de la ciudad, sumado a que la ocupación de estos espacios también dificulta el ingreso de los equipos técnicos para realizar tareas de control, mantenimiento y reparación, incrementando el riesgo para las propias familias asentadas en el lugar. Ante esto, la firma ya notificó a los organismos competentes para exigir medidas preventivas inmediatas.
