El Ejército Argentino incorporó una planta potabilizadora de agua a la misión humanitaria que desarrolla en Venezuela para asistir a las comunidades afectadas por los terremotos registrados el pasado 24 de junio. El sistema, operado por la Compañía de Ingenieros de Agua 601, tiene capacidad para producir agua potable y abastecer a las zonas donde continúan las tareas de rescate y asistencia.
La planta utiliza un sistema de microfiltrado y ósmosis inversa que permite obtener agua apta para el consumo. Además, puede procesar hasta 600 litros por hora mediante ósmosis inversa y cuenta con un dispositivo para envasar el agua en sachets de 500 y 1.000 mililitros, lo que facilita su distribución entre los damnificados.
La incorporación de este equipamiento busca reforzar las tareas de saneamiento y garantizar el acceso a agua segura en sectores donde la infraestructura resultó gravemente afectada por el desastre natural.
Continúa la emergencia
Mientras avanza la asistencia internacional, el balance oficial difundido por las autoridades venezolanas indica que la tragedia dejó hasta el momento 3.899 personas fallecidas y 16.740 heridas. Además, 17.907 personas permanecen sin vivienda, mientras que 86.794 familias recibieron algún tipo de asistencia.
El informe también señala que funcionan 89 campamentos transitorios, donde permanecen alojadas 16.891 personas que perdieron sus hogares.
Las tareas de respuesta continúan con la participación de 30.076 efectivos, 29.344 voluntarios y 3.931 rescatistas internacionales, quienes trabajan en las zonas más afectadas por los sismos.
Según el reporte oficial, 856 edificios sufrieron daños, de los cuales 190 colapsaron por completo. A esto se suma el registro de 1.142 réplicas desde el terremoto principal, una situación que mantiene el riesgo en las áreas afectadas y dificulta las labores de búsqueda, rescate y recuperación.
