
El Gobierno de Catamarca y la Municipalidad de Antofagasta de la Sierra comenzaron a trabajar en una propuesta para ampliar la Reserva Provincial y Reserva de Biosfera Laguna Blanca, con el objetivo de incorporar el sector de Cuevas de Cacao, considerado uno de los sitios arqueológicos y ambientales más importantes de la Puna catamarqueña.
La iniciativa fue analizada durante una reunión encabezada por el gobernador Raúl Jalil junto al intendente Mario Cusipuma, de la que también participaron funcionarios de las áreas de Medio Ambiente y de la Agencia de Recaudación de Catamarca (ARCAT).
El proyecto busca integrar las Cuevas de Cacao al sistema provincial de áreas protegidas para fortalecer la preservación de su patrimonio arqueológico, antropológico, paisajístico y ambiental. Además, prevé generar un marco que favorezca la investigación científica, el monitoreo del área y el desarrollo de actividades turísticas bajo criterios de conservación.
Las Cuevas de Cacao son reconocidas por su relevancia para el estudio de las primeras ocupaciones humanas en Sudamérica. En el lugar se hallaron evidencias arqueológicas vinculadas con grupos humanos que convivieron con megafauna extinta, además de uno de los conjuntos de arte rupestre más importantes de la Puna argentina.
La incorporación del sector a la Reserva Laguna Blanca permitiría unificar la gestión de estos recursos patrimoniales y naturales, con acciones orientadas al control, la conservación y el uso público del área.
Desde el Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente indicaron que la Secretaría de Medio Ambiente será la encargada de realizar las evaluaciones técnicas y los estudios necesarios para avanzar con la propuesta, en coordinación con el municipio y los organismos provinciales involucrados.