El crecimiento de los casos de grooming se convirtió en una de las principales preocupaciones de la Fiscalía de Instrucción N°7, especializada en ciberdelitos. La fiscal Paola González Pinto advirtió que las denuncias vinculadas con este delito aumentaron en la provincia y llamó a las familias a involucrarse activamente en la protección de niños y adolescentes en el entorno digital.
Durante una entrevista en el programa El Ágora, la funcionaria calificó la situación como preocupante y aseguró que la problemática requiere un trabajo conjunto entre la Justicia, las instituciones educativas y las familias. "Es alarmante el crecimiento de los casos de grooming en nuestra provincia", afirmó.
González Pinto explicó que la Fiscalía recibe denuncias con frecuencia y que muchas veces las investigaciones logran detectar el delito en sus primeras etapas.
"Casi todos los meses estamos recibiendo una denuncia de grooming", señaló al describir la situación que enfrenta actualmente la provincia.
Además, explicó que detrás de perfiles falsos los agresores suelen hacerse pasar por adolescentes de la misma edad para generar confianza y captar a sus víctimas antes de intentar concretar encuentros o cometer otros delitos.
Además del grooming, la funcionaria manifestó su preocupación por otras problemáticas que afectan a niños y adolescentes, como el acceso a apuestas online y el uso de dispositivos electrónicos sin supervisión.
Según explicó, en algunos casos los menores utilizan los teléfonos celulares de los adultos y pueden quedar expuestos tanto a maniobras de estafa como a situaciones de explotación o abuso a través de internet.
La fiscal sostuvo que estas amenazas forman parte de un escenario cada vez más complejo, donde los delincuentes aprovechan el anonimato y las herramientas digitales para captar víctimas.
El rol de las familias
Para González Pinto, la prevención comienza dentro del hogar. "Hay que involucrarse en este tema activamente como padres", expresó.
En ese sentido, recomendó ejercer el control parental mediante las herramientas de seguridad disponibles en los dispositivos electrónicos, supervisar las redes sociales utilizadas por los menores y mantener un diálogo permanente sobre los riesgos de internet.
La funcionaria también señaló que los cambios de conducta, el aislamiento, las alteraciones en el rendimiento escolar o incluso problemas de salud pueden constituir señales de alerta que requieren atención.
Investigar para proteger a las víctimas
La fiscal explicó que las investigaciones por grooming suelen demandar tiempo debido a la complejidad de las pruebas digitales y a la necesidad de realizar entrevistas especializadas, pericias psicológicas y otros protocolos destinados a proteger a niños, niñas y adolescentes.
En ese contexto, remarcó que el objetivo principal de cada investigación es preservar el menor y reunir todas las pruebas necesarias antes de avanzar hacia una eventual instancia judicial. "Ese es nuestro norte o nuestra premisa a la hora de investigar este tipo de causas", explicó.
Finalmente, Gonzalez Pinto insistió en que la mejor herramienta para combatir este delito continúa siendo la prevención, el acompañamiento de las familias y la educación digital desde edades tempranas.
