El terremoto registrado en Venezuela volvió a poner en debate la actividad sísmica en regiones con antecedentes de movimientos de la Tierra. En ese contexto, la geóloga Noelia Carrizo analizó las diferencias entre ese fenómeno y los sismos ocurridos en Catamarca, y explicó qué posibilidades existen de que la provincia enfrente un evento de gran magnitud.
La geóloga Noelia Carrizo, docente de la Facultad de Tecnología y Ciencias Aplicadas de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), explicó que la posibilidad existe debido a que Catamarca se encuentra en una zona sísmicamente activa.
“Es muy posible, sí. Recordemos que estamos en una zona con un riesgo moderado de sismicidad”, afirmó la especialista.
Carrizo explicó que, aunque cada terremoto tiene características particulares según el lugar donde se origina, la actividad sísmica responde a un proceso natural vinculado al movimiento constante de las placas tectónicas y la acumulación de energía en la corteza terrestre.
“Cuando la energía es liberada ahí es donde se provoca el sismo y esta energía se libera en forma de ondas”, detalló.
Ante la posibilidad de que la provincia registre un terremoto similar al ocurrido en Venezuela, la geóloga señaló que no puede descartarse un evento de esas características. “El tema de la magnitud no lo podemos saber, pero podría ocurrir”, explicó.
La experta remarcó que la actividad sísmica forma parte del comportamiento normal de la Tierra y las regiones con antecedentes de movimientos continúan acumulando y liberando energía.
Por qué los sismos pequeños son importantes
Uno de los puntos que destacó Carrizo fue la importancia de los movimientos sísmicos de baja intensidad que ocurren con frecuencia y que muchas veces pasan desapercibidos. “En Catamarca, en el día puede haber varios sismos que ocurren. Que no los sentimos”, explicó.
La especialista señaló que esos eventos forman parte de la liberación progresiva de energía acumulada por las fuerzas tectónicas.
“Es importante que esas liberaciones de energía sucedan para que no se contengan y después la magnitud sea mucho mayor”, sostuvo.
Aunque aclaró que los pequeños movimientos no permiten predecir un gran terremoto, remarcó que son parte de la dinámica geológica de una zona activa.
La preparación ante un posible terremoto
Consultada sobre si Catamarca está preparada para enfrentar un terremoto de gran magnitud, Carrizo señaló que existen normas y protocolos, aunque aclaró que no puede evaluar el nivel actual de cumplimiento.
“Hay una ley de Prevención Sísmica donde se establece que debe haber capacitación, simulacros y enseñar a la gente cómo actuar ante un sismo”, explicó.
Además, destacó la importancia de las normas de construcción sismorresistente y del trabajo del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), encargado de registrar y analizar la actividad sísmica en el país.
Para la geóloga, la prevención es un aspecto clave. “Es muy importante hacer simulacros, tanto en las entidades públicas como privadas, en las escuelas y en la casa también tener nuestros protocolos ante un sismo”, remarcó.
Alertas sísmicas en celulares: qué tan útiles son
Otro de los temas que surgió tras el terremoto de Venezuela fue el sistema de alertas sísmicas que algunas personas recibieron directamente en sus teléfonos celulares.
Carrizo explicó que estas herramientas buscan detectar los primeros movimientos de un terremoto y enviar una advertencia antes de que lleguen las ondas que pueden generar mayores daños.
En el caso del sistema de alertas de Android, los teléfonos pueden utilizar los acelerómetros incorporados en los dispositivos para registrar movimientos compatibles con un sismo. La información es analizada junto con datos de otros celulares para determinar si se trata de un evento real y estimar su ubicación.
La geóloga explicó que este tipo de tecnología tiene un objetivo preventivo, pero no permite predecir un terremoto. En ese sentido, señaló que “hay una gran diferencia entre tomar un valor o un dato de un acelerómetro de un celular”, ya que estos dispositivos pueden registrar cualquier movimiento, y los instrumentos utilizados por organismos científicos especializados.
La especialista indicó que un teléfono puede detectar vibraciones producidas por situaciones cotidianas, como un vehículo en movimiento, un golpe o movimientos externos. Por eso, consideró que la información obtenida por estos sistemas debe interpretarse con cuidado y no reemplaza el monitoreo realizado por organismos especializados. “Desconozco si podría llegar a ayudar y servir en Argentina para predecir un sismo. Creo que no sería un dato totalmente exacto”, sostuvo.
Finalmente, recomendó consultar las fuentes oficiales y destacó la importancia del seguimiento que realiza el INPRES sobre la actividad sísmica del país.
